A pesar de tropiezos, Obama termina junio en alza

La mayor parte de los analistas políticos del país estaba de acuerdo en que junio no estaba siendo un buen mes para el presidente Obama.

El primer viernes del mes el gobierno dijo que el desempleo en mayo había aumentado del 8,1% al 8,2%. A la vez disminuyó el número de empleos creados en marzo y abril.

Después ocurrió la pifia del presidente al decir que la economía del sector privado del país estaba “bien”. A las pocas horas ya la Casa Blanca y la campaña presidencial de Obama explicaron que eso no era lo que el presidente había querido decir.

El verano no entra con mejores noticias. Casi todos los indicadores económicos han caído. Los problemas de Europa son unos nubarrones negros que amenazan con empeorar la situación. Y una de las últimas encuestas dice que la cuarta parte de los votantes aún no han escogido candidato – no saben si van a votar por Obama o por el candidato republicano Mitt Romney en noviembre.

Así, muy por arribita son los problemas con los cuales Obama tiene que lidiar para ser elegido por segunda vez. Pero, y esto es importante, Obama también ha tenido sus momentos buenos en junio. Recuerden que los periodistas somos mejores en explicar lo ocurrido que en predecir lo que va a ocurrir. Además aún es demasiado temprano para comenzar a decir quien va a ganar estas elecciones.

Obama también ha tenido sus aciertos en junio. Ha tomado decisiones que le ayudan a consolidar el voto de los gays y de los hispanos. En particular su decisión en diferir por dos años a los llamados Dreamers lo ha ayudado mucho entre los votantes latinos.

Este tema no va a definir el resultado en la Florida. En este estado la mayoría de los hispanos son o puertorriqueños o cubanoamericanos. Los primeros son ciudadanos americanos al nacer, y los cubanos tienen un estatus migratorio privilegiado.

Pero en estados como Arizona, Colorado, Nevada y Nuevo México el voto de los hispanos puede darle la victoria a Obama.

Los números lo dicen todo. La última encuesta publicada por el diario USA Today dice que a la fecha, los hispanos favorecen al presidente sobre Romney por un margen del 66 al 25%. Este margen es mayor que el que los hispanos le dieron a Obama sobre el senador John McCain en el 2008 – Obama le ganó McCain dos a uno entre los hispanos.

Con el crecimiento de la población hispano, Romney tendría dificultades en ganar las elecciones si Obama obtuviese el mismo porcentaje en estos comicios que los que obtuvo en el 2008. Si el resultado se asemeja más a los números que da la encuesta del diario, el resultado sería desastroso para Romney.

Los principales voceros republicanos dicen que la decisión de Obama para ayudar a los Dreamers fue una jugada puramente política. Ellos tienen toda la razón. Fue una jugada política brillante.

Romney está en una posición difícil. La base del Partido Republicano no quiere que se les proporcione ayuda a los indocumentados. Y los votantes independientes ven como inhumano el deportar a esos chicos que vinieron de muy joven a este país.

A eso hay que agregarle la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que esta semana dictaminó que las autoridades del estado de Arizona podrían seguir deteniendo a personas y pedirle que muestren sus papeles siempre y cuando tengan una razón válida para hacerlo. Y también la decisión del Supremo de ratificar la validez de la ley de reforma de cuidado médico.

Con la decisión de Arizona, el grito de los inmigrantes fue enorme. Y la Casa Blanca, sin mucha publicidad simplemente dijo que el Departamento de Justicia no iba a cooperar con las autoridades de Arizona. Por ende Arizona puede detener a los indocumentados, pero el gobierno no va a deportarlos al menos que tengan antecedentes penales.

La decisión final en todos estos asuntos tardará muchos meses, o quizás años. Pero para entonces ya Obama habrá ganado las elecciones de noviembre, gracias, en gran parte al voto abrumador de los hispanos.