Reglas para sobrevivir el verano en la ciudad

Vivir en una gran ciudad tiene grandes atractivos y beneficios. Allí están concentrados los trabajos, el entretenimiento y la cultura -museos, galerías, cine, el ballet, la ópera, el teatro, universidades, estadios de deportes profesionales, parques, transporte público 24 horas al día, tiendas y restaurantes para cada gusto y bolsillo.

Pero esta cornucopia de opciones no es gratis. A cambio hay que sacrificar otras cosas y adaptarse a las reglas de conducta, escritas y no escritas, para hacer la calidad de vida más agradable para todos -especialmente en el verano cuando el calor, la congestión y el abarrotamiento pueden hacer subir la bilirrubina y la presión arterial a niveles homicidas al citadino más ecuánime.

He aquí algunas de las reglas más importantes:

1. El ruido excesivo es quizás el aspecto más negativo de vivir en una metrópolis. Es un deber bajar el volumen de ruidos de los cuales tenemos control, como por ejemplo, la música (sí, queridos, la música demasiado alta es un ruido y según las Naciones Unidas y Amnesty Internacional, una forma de tortura física y sicológica). Toque música para usted, no para la cuadra entera. No camine dentro de la casa con tacones, el vecino del piso de abajo se lo agradecerá. No grite, hable en un tono de voz normal.

2. Respete el espacio ajeno en todo sentido. No se siente en el subway o autobús con las piernas abiertas ocupando dos asientos. Si tiene la suerte de vivir en una casa con patio, no le instale a su hijo jodoncito una cancha de baloncesto. La ley de gravedad o la teoría del rebote hará que la pelota vaya a dar al patio de al lado unas dos o tres veces por día rompiendo las macetas de flores de la vecina. Y mucho menos permita que el jodoncito brinque la cerca sin permiso para recuperar la susodicha pelota. Si quiere que su hijito sea un futuro miembro de los Knicks, llévelo a jugar al parque o múdese para los suburbios a para un pueblo donde pueda instalar la cancha en el driveway o en un patio que no esté cerca con cerca con los vecinos.

3. Si tiene auto, estaciónelo bien. No ocupe la mitad del espacio contiguo así eliminando un estacionamiento completo en la cuadra de su casa.

4. No tire basura en las aceras. Ni deje que sus hijos hagan lo mismo. Los dueños de casas reciben multas hasta de $100 por esa bolsita de papas fritas que su hijita, sí, esa misma, la de las trencitas, dejó atrás. Además, afea el vecindario.

5. Los hombres que quieran gastarse gran parte de su dinero bebiendo cerveza, deben hacerlo en su casa o en un bar. Si los han botado de tales lugares por borrachos y tiene que beber en la calle, ponga la botella vacía en un cesto de basura en vez de estrellarla contra el piso. Y cuando tenga que sacarse toda esa cerveza de adentro, vaya a hacer pipí a casa de su mamacita en vez de en la puerta de entrada de una casa ajena- especialmente la mía.

Gracias. Que pasen un verano feliz.