Las huellas del recuerdo

Pasé buena parte de mi tiempo en la universidad protestando el apoyo norteamericano a los regímenes militares en Latinoamérica. Era la época de juntas y desaparecidos en Argentina, de Contras en Nicaragua, y de campañas de genocida en Guatemala.

Teníamos la confianza de juventud. Unas manifestaciones en Washington podrían influenciar la postura norteamericana. Unas revelaciones de violaciones de derechos humanos podrían precipitar una reacción internacional. Podríamos insistir en elecciones, en juicios, en reconciliación.

Pero yo siempre sabía que sería una larga guerra, que los generales en Centroamérica y en el Cono Sur no cederían el poder sin una gran batalla, que no regresarían a sus cuarteles de su propia voluntad. Las heridas dejarían cicatrices que tomarían tiempo en desaparecer.

Y así fue. La paz en Centroamérica fue duramente negociada. Pinochet cedió el poder de acuerdo a una constitución promulgada por el propio régimen militar. Generales se convirtieron en senadores vitalicios, más allá del alcance de la ley.

Pero mantuve la confianza de que tarde o temprano habría justicia. Habría elecciones, juicios, y comisiones de verdad. Se castigarían a los culpables. Habría restitución para las víctimas. La sociedad gritaría “¡Nunca más!”

El general Jorge Videla fue condenado la semana pasada por el secuestro de hijos de los desaparecidos en Argentina. El general Efraín Ríos Montt esta siendo juzgado por su campaña de exterminación contra los indios Ixil en Guatemala.

Pero hoy me pregunto: ¿Quién se acuerda de los hijos de los desaparecidos, los que fueron regalados a familias militares? ¿Quién se acuerda de la campaña para exterminar a los Ixil?

Han pasado treinta años. Una gran parte de la población nació después de que desaparecieron los desaparecidos y después de los masacres en las montañas de Guatemala por los mismo militares que siguen en control.

El error de mi juventud fue de creer que las cicatrices tomarían tiempo en desaparecer. La verdad es que son huellas que se van cubriendo.