Descubrieron la ‘partícula de Dios’… ¿y ahora qué?

Después de miles de millones de dólares invertidos y miles de científicos trabajando por 30 años, se anunció que pudieron confirmar la existencia de la llamada ‘partícula de Dios’ o, como le llaman los sesudos, el bosón de Higgs.

El bosón es un tipo de partícula que forma parte del club selecto de las 12 partículas que componen los ingredientes de la formación del universo. Ya se han descubierto los otros 11 y ahora se confirmó que el bosón de Higgs sí existe -o por lo menos- que encontraron a un bosón parecido a él.

Estamos hablando de partículas invisibles y que solo pueden ser observadas y confirmadas con instrumentos tan caros que hacen que el programa espacial parezca una fiesta de cumpleaños.

El descubrimiento del bosón predicho por Higgs es uno de los logros más importantes de la ciencia en la historia de la humanidad y nos dará un entendimiento más profundo sobre la composición del universo y, potencialmente, sobre la energía oscura que compone el 70% del universo y la materia oscura que constituye un 25%. De hecho, todo lo que se conoce del universo que puede ser observado equivale a menos del 5% del universo. Otros logros importantes a esta altura son el descubrimiento de la estructura del ADN, la electricidad, el inventario del código genético y demás.

La búsqueda comenzó en Fermilab, cerca de Chicago, y se concluyó en los laboratorios de la organización europea para la investigación nuclear, o CERN, localizada en Suiza. Tuvieron que fabricar un túnel de más de 400 pies de profundidad con un diámetro de 17 millas. Este túnel se utiliza para acelerar partículas a velocidades impresionantes y chocarlas entre ellas. Estas colisiones producen un sinnúmero de partículas y entre ellas ahora se encuentra el codiciado bosón.

El electrón fue descubierto en 1897. Fue el nacimiento de la electricidad y de la electrónica y, por supuesto, al aplicar la ciencia de la transmisión y el manejo de los electrones se pudieron realizar invenciones que transformaron la vida en este planeta para siempre. Aprendimos a crear electricidad, a transmitirla a largas distancias y a domesticarla de tantas maneras que es imposible nombrarlas todas, y hasta a llevarla con nosotros de forma portátil.

Las consecuencias del descubrimiento del bosón de Higgs son incalculables en este momento. Creo que hay que tratar este descubrimiento como un bebé acabado de nacer del cual no tienes idea si va a ser un abogado, futbolista o presidente.

?>