¿Quo Vadis, América?

Hace unos días la tierra americana volvió a empaparse de sangre. Un estudiante con un alto coeficiente de inteligencia, disfrazándose de un personaje de ficción entró a tiros contra una multitud de simples y normales ciudadanos que asistían a un estreno cinematográfico. Un tiroteo más, unos asesinatos más, un dolor más en la conciencia colectiva. Y mañana… un día nuevo. Así de simple. Así de cínico.

La historia de los Estados Unidos está marcada en los últimos doscientos treinta y seis años por hechos que la han configurado, la han marcado en lo más profundo. Uno es la marcha hacia el Oeste.

El lejano oeste era la frontera por conquistar. Siempre hay un más allá que reta. Con ella la implantación del tren, la maquinaria que facilitaría la conquista del oeste. El cowboy solitario, el aventurero, el buscador de oro, el predicador de cualquier religión, los salones de bailes, los gatillos fáciles que llevaron de la pistola al fusil de repetición son parte del código genético del pueblo norteamericano. Nombres como Winchester, Colt45, Remington son harto conocidos.

Tener un revolver es tan común y tan parte de la vida americana que es impensable que cualquier familia de origen sajón y tradición protestante no la tenga. En el 45% de los hogares existe un arma de fuego. Es más fácil adquirir un rifle de asalto AK47 que un galón de wiski. Es más sencillo comprar por internet un cargamento de balas de alto calibre que adquirir sin receta un antibiótico en una farmacia.

Por eso no debemos extrañarnos de que James Eagan Holmes, un joven solitario de 24 años, no sádico ni dado a la violencia, en un tiempo el estudiante más destacado de su clase, quien se aburrió de la universidad donde realizaba estudios en neurología conducentes a un doctorado, asesinara a 12 personas, hiriera a más de 50 y conmocionara a toda la sociedad americana…. por una semana.

Ya la masacre es historia, como lo es la marcha hacia el oeste, o los enfrentamientos con los indios, o las cabalgadas de los cowboys, o el romanticismo de los viajes en tren a lo largo del país. A esperar la próxima matanza.

La poderosa National Rifle Association le interesa vender armas, muchas armas, todas las armas posibles, con la excusa de que es un derecho constitucional el defenderse, y con el cuento de que las armas no matan, lo hacen los que realizan actos ilegales con ellas.

La masacre ha supuesto un gran negocio. En Colorado en los tres días siguientes la venta de armas subió significativamente. El estado aprobó controles de antecedentes personales de personas que quisieron comprar armas de fuego, un 25% más que cualquier período promedio del viernes al domingo en 2012 y 43% más que en el mismo intervalo la semana anterior.

El alemán Bertold Brech dejó escrito Cuando los nazis vinieron por los comunistas / me quedé callado; / yo no era comunista. / Cuando encerraron a los socialdemócratas / permanecí en silencio; / yo no era socialdemócrata. / Cuando llegaron por los sindicalistas / no dije nada; / yo no era sindicalista. / Cuando vinieron por los judíos / No pronuncié palabra; / yo no era judío. / Cuando vinieron por mí / no quedaba nadie para decir algo

¿Hasta cuando vamos a quedar en silencio e ignorando la realidad?