Hay que luchar por los días de enfermedad pagados

El 12 de julio, 2012, Félix Trinidad, un trabajador del supermercado Golden Farm en Brooklyn, falleció después de una lucha contra el cáncer del estómago.

Félix empezó a darse cuenta de la gravedad de su enfermedad el año pasado, pero, por tener que seguir manteniendo a su esposa y sus dos hijos pequeños, con su trabajo en el supermercado de Kensington y porque la marqueta no ofrece días de enfermedad pagados a sus empleados -Félix no pidió un día para ir a ver un médico.

Pensó que tenía una úlcera del estómago y decidió seguir trabajando a pesar de lo mal que se sentía, nunca imaginó que estaba sufriendo de un cáncer del estómago.

Cuando ya no pudo aguantar el dolor y la fatiga, Félix fue a la sala de emergencia. Se enteró de su condición y empezó el tratamiento de quimioterapia. Aun así, seguía trabajando porque su familia depende de su cheque del trabajo.

Es imposible estar seguros si unos días de enfermedad pagados hubieran salvado la vida de Félix, pero es muy probable que hubiera vivido más tiempo, simplemente porque los médicos lo hubieran podido diagnosticar mucho más temprano.

Ningún neoyorquino merece pasar por lo que Félix vivía y lo que su viuda joven y sus dos hijos tienen que vivir ahora.

Los líderes del Concejo de la Ciudad pueden ayudar a Nueva York y a los neoyorquinos a ser más sanos, con sólo decidir a seguir el ejemplo de San Francisco, el Distrito de Columbia y Connecticut por votar por la legislación de los días de enfermedad con pago.

Aproximadamente 40 millones de trabajadores en los Estados Unidos no tienen días de enfermedad con pago, dice el Centro por Justicia Urbana. Muchas veces los empleados tienen que pelear con sus jefes y organizarse para garantizar que tendrán el derecho de cuidar de sus hijos y familiares de la tercera edad. Muchas veces los empleadores toman represalias en contra de estos trabajadores que intentan organizarse y los dejan con la difícil decisión de cuidar su salud o tener un sueldo para mantener a sus familias.

En junio de 2012, el dueño de la tienda empezó a cumplir con la ley después de que los trabajadores lo demandaron con una acción colectiva y en mayo 2012, los trabajadores ganaron una elección de la Junta Nacional de Relaciones Laborales para sindicalizarse.

Félix trabajó mientras recibía tratamiento por el cáncer hasta el día que votó a favor del sindicato. El próximo día se metió en el hospital, y dos meses después falleció.