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El ‘Titán’ está muy relajado

Adrián González conectó un jonrón de tres carreras en el segundo lanzamiento que hizo con el uniforme de los Dodgers de Los Ángeles

Como nuevo dodger: Adrián González reparte autógrafos a los aficionados antes de iniciar el juego contra los Marlins.

Como nuevo dodger: Adrián González reparte autógrafos a los aficionados antes de iniciar el juego contra los Marlins. Crédito: AP

Llegó a los vestidores del Dodger Stadium con la calma que le caracteriza. Como si en la noche anterior no hubiese sucedido nada.

El griterío y la euforia que causó el sonado jonrón de Adrián González en su primer turno vestido de blanco y azul era parte de la rica historia del parque de Chávez Ravine.

Pero la satisfacción que reflejaban los gestos del poderoso toletero zurdo mexicano indicaban que aún no había digerido la emoción.

“No puedo estar más feliz. Es algo que no podré olvidar”, dijo Adrián mientras se quitaba un elegante traje azul antes del juego de ayer contra los Marlins de Miami.

Por supuesto que será imposible borrar de su mente los momentos que vivió el sábado pasado porque el mismo Adrián González nunca se imaginó que iba pertenecer a un equipo de tanto abolengo ni jugar en un estadio al cual visitó cuando era un jovencito que apenas acomodaba algunos sueños.

“La verdad que no pensé estar aquí. Cuando recibí la noticia me emocioné porque, primero, volvía a California y segundo, porque iba a un equipo bueno con gran tradición”, manifestó uno de los orgullos de Tijuana.

“Será muy placentero jugar en una ciudad donde hay tantos paisanos mexicanos y se sienten. No paro de decir que estoy muy contento”, agregó.

Adrián retrocede su memoria y recuerda cuando su padre David los traía al Dodger Stadium junto con sus hermanos Édgar (su excompañero con los Padres de San Diego) y David.

Era la época de la “Fernandomanía”, aquella fiebre contagiosa de la cual nadie se quería curar en Los Ángeles.

Cuando Fernando Valenzuela irrumpió por todo lo alto en las Grandes Ligas en 1981, Adrián no había nacido. Llegó a este mundo al año siguiente un 8 de mayo.

Y es que el padre del insigne primera base, hoy por hoy el mejor de la Liga Nacional, suda y disfruta del beisbol tanto como Adrián.

David González jugó en la pelota amateur de México y perteneció a la selección mexicana defendiendo también la primera base.

“Mi papá siempre trataba de traernos al estadio cuando lanzaba Fernando a quien admiré desde mi niñez y en mi juventud”, subrayó.

¿De dónde salió el sobrenombre del “Titán”?

“Fue Eduardo Ortega [actual narrador en español de los Padres]. Yo estudié en el Eastlake High School de Chula Vista y el equipo se llamaba ‘Titanes’. Por ahí viene la cosa”, informó el ahora temido cuarto bate de los Dodgers.

Se le pregunta a un hombre que maneja con maestría el difícil arte de batear, cuál de los lanzadores en la actualidad es el más difícil o incómodo para hacerle swing.

“Tim Lincecum [as de los Gigantes de San Francisco] siempre batallo contra él”, reconoció Adrián.

Justo contra los rivales de la bahía del norte de California, los Dodgers libran una lucha por el banderín Oeste de la Liga Nacional.

Obviamente, eso lo sabe bien González y agrega que: “será un gran reto para mí darle unos batazos. Ojalá que lleguen a tiempo. Siempre espero las grandes oportunidades para hacerlo”, sentenció.

A raíz de su cambio, el más grande en la historia de los Dodgers, se especuló que González tuvo algunos roces con el piloto Bobby Valentine, igual que mucho de sus compañeros de los Medias Rojas.

En relación a eso, Adrián lució un tanto parco y algo esquivo: “Fue algo que crearon ‘las especulaciones de antagonismo con Valentine’. Tuve un tiempo bonito en Boston”.

“Fueran días difíciles. Ya pasaron, pero todavía estoy mareado. Pero ahora estoy dispuesto a jugar y ayudar a este equipo que ha confiado en mí. Ése es mi trabajo”, comentó.

Existe gran expectativa en San Diego en relación a la visita de los Dodgers al Petco Park con su otrora hijo predilecto Adrián González, quien comenzó su carrera en las Ligas Mayores con los Padres.

¿Qué pasará por la mente del bombardero mexicano?

“Será emocionante estar de nuevo allá”, anticipó Adrián.

¿Y si hay abucheos?

“No le pongo atención a eso. Voy a ayudar al equipo y a ganarle a los Padres. Ése es mi trabajo”, puntualizó el nuevo astro de los Dodgers.

Ortega, ese magnífico narrador de los frailes, suele advertir a la fanaticada sandieguina: “¡cuidado!” cuando toma su turno un bateador peligroso del enemigo.

Es seguro que Ortega va a recurrir a su grito de guerra que lo identifica cuando llegue la hora de la visita de los Dodgers a la ciudad fronteriza: “¡Cuidado… Adrián González y los Dodgers están en la ciudad!”.

En su segundo día vestido de dodger, Adrián produjo la quiniela de los Dodgers en el primer inning, pero al final el bullpen falló y los Marlins salieron de Los Ángeles con un triunfo de 6-2 a punta de jonrones.

González sacó dos hits en cuatro turnos y recibió una base por bolas que llenó las bases en el quinto, pero Hanley Ramírez murió en elevado al bosque central.

Después del juego, los Dodgers salieron a Denver, donde esta noche hará su debut el pitcher Josh Beckett, quien llegó junto con Adrián.

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