Usos políticos de la religión

He estado leyendo el libro escrito por mi pastor en Chicago, el Reverendo Walter Coleman, un libro nuevo sobre nuestra lucha.

Eso me ha hecho reflexionar sobre mi tiempo en el santuario en Chicago. La publicidad que nos rodeaba, al parecer, causó mucho debate sobre el papel de la iglesia en nuestra lucha a favor de los indocumentados y sus familias.

Casi toda la comunidad religiosa ya ha adoptado una posición a favor de la legalización de los 12 millones de indocumentados y especialmente en contra de la separación de las familias.

No siempre fue así. Existía una alianza fuerte entre los elementos ultraconservadores del Partido Republicano y algunos sectores de la comunidad religiosa. Esta alianza ya no funciona en el tema de la inmigración, creo yo, por el compromiso sincero de aquellos dirigentes religiosos con las enseñanzas de Jesucristo.

No fue la primera ocasión en que los líderes políticos han usado a la iglesia. De hecho, la iglesia católica romana se transformó de un movimiento de oposición en los tiempos del Imperio Romano.

La iglesia fue abusada también, por ejemplo, en el contexto del genocidio de la gente indígena durante la conquista española en México y en otros países latinoamericanos.

Pero también, son muchas las ocasiones en las cuales la iglesia ha servido como hogar y baluarte para los oprimidos en la causa de justicia.

He sido una testiga respetuosa de los valientes sacerdotes en México que han respaldado a los refugiados en contra de la violencia de los narcotraficantes y la corrupción del gobierno.

A veces, los dirigentes de la iglesia justifican su tendencia de permitir que las agencias del gobierno utilicen la iglesia como un disfraz para sus actividades, porque eso permite que la iglesia sobreviva y crezca.

Platicando con una amiga guatemalteca últimamente, me contó de misionarios mormones que aparecieron en su comunidad recopilando información.

En ese momento, mi amiga guatemalteca creía que estos misionarios estaban colaborando con la Agencia Central de Inteligencia en apoyo de un gobierno muy represivo, y que eventualmente la gente tenía miedo de hablar con ellos.

Me acuerdo que después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, salió a la luz que muchos misionarios mormones estaban trabajando con el gobierno en su “guerra en contra del terror”. Se decía que las habilidades de usar diferentes idiomas fueron impresionantes. Nosotros habíamos notado que los mormones contaban con una relación especial con el gobierno y les fue muy fácil conseguir visas para sus feligreses inmigrantes.

Tomando esto en cuenta, no pude evitar cuestionar el papel de Romney en la iglesia mormona.

A pesar de las posturas de Romney, la iglesia mormona ha adoptado posiciones muy constructivas sobre la legalización de los indocumentados.

Es imposible dejar de notar que las posiciones que ha adoptado Romney al respecto no se alinean con las de su iglesia, y la mayoría de las otras iglesias.

No quiero cuestionar la fe de nadie, pero la presidencia de los Estados Unidos es importantísima y poderosísima.

¿Acaso para Romney la iglesia mormona le ha sirvido para algún propósito político?

Alguien debe investigar.