Los republicanos no aprenden

Parece que la Convención Nacional Republicana, que arriba hoy a su último día, hará poco para ayudar al nominado republicano Mitt Romney a mejorar su imagen frente a los votantes latinos.

Las inconsistencias del Partido con respecto al tema de la inmigración, y su cansona incapacidad de reconocer los perjuicios de sus políticas migratorias y presupuestarias, continúan resultando demasiado obvias y alienantes.

A pesar de los intentos cosméticos de la campaña – comerciales de televisión con subtítulos en español, palabras en castellano ‘here and there’, emisarios latinos y promesas de reducir el desempleo- hay verdades que sencillamente no pueden maquillar:

Si bien es cierto que el Presidente Obama no impulsó la reforma migratoria, como lo prometió en su campaña, los legisladores republicanos nunca la apoyaron –su idea de reforma es perseguir y expulsar a familias indocumentadas haciéndoles la vida tan miserable como sea posible.

Si el Dream Act –que no cuenta con el apoyo de Romney- no pasó en 2010, después de haber obtenido los votos necesarios, fue porque el GOP boicoteó su aprobación.

Y aún estamos esperando por un plan preciso de Romney para “reemplazar” la Acción Diferida que Obama promulgó por orden ejecutiva para que más de un millón de jóvenes indocumentados puedan trabajar y evadir la deportación temporalmente.

Todo eso, sin contar que sus propuestas para balancear el presupuesto atentan directamente contra servicios básicos que ayudan a latinos a mejorar económica y socialmente.

A comienzos de semana, una encuesta de ImpreMedia/Latino Decision –la primera de una serie de sondeos semanales que serán publicados hasta la semana de la elección- reveló lo que ya muchos sabían: que años de posturas hostiles hacia los inmigrantes y la comunidad hispana han dañado profundamente la confianza de los latinos en la opción republicana, incluso entre los latinos afiliados al GOP.

Veremos qué dicen las encuestas esta semana sobre el éxito de la atribulada Convención -un evento que según analistas ha podido disparar hasta en 14 puntos la popularidad de candidatos en contiendas anteriores.

Lo que la convención ha dejado claro hasta ahora, es que el Partido Republicano parece estar sacrificando el voto latino. Y los electorales hispanos les responden retirándoles la alfombra de bienvenida de sus puertas.