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El Museo de la Resistencia Dominicana

El Museo de la Resistencia Dominicana realizó un  paseo por la calle Henry Segarra.

El Museo de la Resistencia Dominicana realizó un paseo por la calle Henry Segarra. Crédito: efe

Santo Domingo/EFE – “Muero sin ser libre. Donde hay lucha hay sacrificio”, dejó escrito en la pared de la cárcel de Dajabón (noroeste de República Dominicano) Henry Segarra, uno de los miles de desaparecidos del país, a quienes se recuerda esta semana con actos conmemorativos del Día Internacional de los Desaparecidos.

El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, que ha programado actividades en honor a los desaparecidos, eligió a Segarra como símbolo de la importancia de la labor de patriotas que, como él, combatieron los regímenes totalitarios y lucharon por las libertades.

Aunque no hay cifras oficiales y se trabaja con estimaciones, se calcula que unas 25.000 personas desaparecieron entre 1930 y 1996, bajo los regímenes de Rafael Trujillo y Joaquín Balaguer. La cifra incluye 17.000 haitianos asesinados en 1937 y lanzados a un río o a tumbas masivas.

Hubo desapariciones por motivos políticos, como por ejemplo las de los integrantes de la trama que culminó con la muerte de Trujillo, muchos de ellos honrados con el título de héroes nacionales, pero también por razones económicas, como las de muchos obreros asesinados y lanzados a fosas comunes para evitar pagarles al término de sus trabajos.

Entre estas víctimas están las del campo de Sisal, en Azua (sur), y los arroceros de Nagua (noreste), donde se calcula que murieron de 2,000 a 2,500 personas, según la directora del museo, Luisa de Peña.

Allí murieron de hambre y enfermedades muchos campesinos que eran reclutados junto a presos políticos para trabajar a cambio de su comida. Si se negaban eran acusados de delitos y condenados a trabajos forzados.

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