María Hernández: peluquera experta en todo tipo de cabello

María Hernández, quien tiene dos hijos,  es una exitosa empresaria en El Barrio.

María Hernández, quien tiene dos hijos, es una exitosa empresaria en El Barrio. Crédito: Zaira Cortes / EDLP

El arte de convertir un cabello sin vida en un corte vibrante similar a los de las revistas de moda, requiere de creatividad, paciencia y un bueno ojo para adivinar el pensamiento del cliente. María Hernández, de 40 años, tardó más de una década en convertirse en experta peluquera con tacto para peinar todo tipo de cabello.

La pequeña empresaria, que da trabajo a nueve estilistas dominicanos, puertorriqueños y mexicanos en El Barrio, expresó que su labor no es sencilla cuando se es madre soltera y empleadora; sin embargo, los desafíos la convierten en una mejor persona.

¿Qué tan difícil es llevar un negocio exitoso, ser madre y trabajadora en tu propia peluquería?

El día no me alcanza para todo lo que debo hacer. Atiendo de 25 a 30 clientes en una jornada y al mismo tiempo estar pendiente de mis hijos de 19 y 5 años. Mientras hago todo eso, no debo distraerme de las necesidades de mi negocio y de mis empleados. Por si fuera poco, busco el tiempo para seguir educándome como cosmetóloga y empresaria. Me encantaría dividirme en dos, pero como latina, los retos me hacen más fuerte.

¿Su profesión es fácil?

Parece una forma sencilla ganarse la vida como estilista, pero en realidad es un arte que requiere destreza. Me gusta pensar en mi trabajo como forma de hacer magia, una fábrica de sueños hechos realidad. Las personas vienen con la idea de un cambio que les haga sentirse mejor consigo mismas y disfruto ser parte de ese proceso. Maquillar y peinar a una chica me da la oportunidad de demostrarle que es bella. Todas las mujeres merecemos sentirnos y vernos hermosas.

¿Cuál es su especialidad?

Me educo constantemente y tengo habilidad para maquillar, cortar el cabello y hacer manicura, pero teñir el pelo es mi talento. Hay clientes que entran con una foto de revista en la mano y piden un look similar. El desafío es conseguir que del sueño a la realidad exista poca diferencia.

¿Cuál fue el principal reto al abrir su negocio?

Dos años no vi ganancias y fue duro mantenerme en pie. Con una familia a cuestas y empleados dependiendo de mi, pensé que la responsabilidad era grande, pero no me di por vencida. Aprender a peinar todos los cabellos también fue difícil. Mi principal preocupación era que el cliente se fuera con una sonrisa. 12 años luego de abrir mi negocio, he conseguido miles de sonrisas y eso me hace feliz.

Contenido Patrocinado