Dejar votar a los inmigrantes en NYC

Hoy son las primarias y a menos que ocurra un imprevisto, es muy probable que lamentemos los bajísimos niveles de participación.

Existen muchas razones por las que los neoyorquinos no acuden a votar en multitudes tal como deberíamos. Pero seamos realistas: nuestra sociedad habla mucho de la democracia, pero también impone un montón de requisitos, muchos de ellos con motivaciones políticas o basados en la discriminación, sobre quién puede votar.

Para la muestra, un botón de la historia estadounidense. Desde el siglo XVIII hasta principios del XIX, los no ciudadanos votaron en elecciones locales, estatales y hasta federales, incluso en Nueva York.

¿Qué cambió? Los estados empezaron a quitar el derecho a votar a medida que surgía una ola anti-inmigrante. Esta fue una reacción al ingreso a EE. UU. a principios del siglo XX de ciertos grupos y clases de inmigrantes, muchos de los cuales eran de Europa Oriental. Los estados les quitaron los derechos a estos inmigrantes, pero igual se embolsillaban los impuestos que ellos pagaban.

Un proyecto de ley presentado en el Concejo Municipal de NY en 2006 hubiera devuelto a los residentes con presencia legal el derecho a votar en las elecciones municipales. Esta legislación detallaba que los inmigrantes de nuestra ciudad estaban pagando el 15.5 % de los impuestos estatales sobre la renta o $ 18.2 mil millones en impuestos al año. También mencionaba que el votar a nivel local afirma el principio estadounidense de que “no hay impuestos sin representación”.

Además de este principio básico estadounidense, los inmigrantes deben tener el poder de elegir o rechazar a los que representan a sus comunidades, en cada rincón de Nueva York.

El esfuerzo para restaurarles el derecho al voto a los inmigrantes no es poco común. Los no ciudadanos votan en siete jurisdicciones del país y más de 12 ciudades han estudiado proyectos de ley que les permitirían a estos inmigrantes votar en elecciones locales, de acuerdo al Immigrant Voting Project.