Sicilia finaliza su largo peregrinaje

Viaje tuvo una duración de un mes por 26 ciudades de EEUU
Sicilia finaliza su largo peregrinaje
Javier Sicilia en rueda de prensa en las escalinatas de la Iglesia Luterana Reformista.
Foto: AP

Adelanta que se retirará un tiempo para vivir su duelo y recobrar fuerzas

WASHINGTON, D.C.- La Caravana por la Paz cerró ayer un viaje de un mes por EEUUpara pedir el fin de la “absurda” guerra contra las drogas, un mensaje que transmitieron a la Casa Blanca en una llamada telefónica durante su último día en Washington.

El poeta mexicano Javier Sicilia, que ha encabezado una ruta de decenas de familiares de víctimas de la violencia por 26 ciudades estadounidenses, pudo hablar ayer por teléfono con la directora adjunta para asuntos hispanos de la Casa Blanca, Julie Chávez.

Los miembros de la caravana habían pedido un encuentro en persona con la funcionaria, nieta del famoso activista César Chávez, pero finalmente tuvieron que conformarse con la llamada, según explicó Sicilia a periodistas tras un acto en el Senado de EEUU.”Ahora es un momento muy difícil para ellos con las elecciones, y nosotros traemos una agenda muy dura, muy espinosa para ellos, que muestra que no están tomando en serio el problema, pero saben que es problemático, y que tarde o temprano tendrán que responder a él”, apuntó Sicilia, que describió a Chávez como “muy sensible” al tema.”Para nosotros es un buen mensaje, si gana (el presidente Barack) Obama (la reelección) esperamos poder empujar más esta agenda. Son gente muy sensible a lo que traemos nosotros”, agregó.

En Washington, última parada de la Caravana por la Paz, los activistas también se han reunido con los equipos de 27 congresistas, aunque con ningún legislador en persona, y con la subsecretaria de Estado de EEUU para Democracia, María Otero.

En la reunión con Otero, que tuvo lugar el martes, la funcionaria “tomó nota” de la preocupación de los activistas respecto al estancamiento de la Ley de Víctimas, devuelta al Congreso mexicano por el presidente Felipe Calderón, y les “pidió más documentación para poder presionar” a ese Gobierno al respecto, según Sicilia.

Una vigilia por la paz en un parque de Washington cerrará hoy un recorrido de más de 10,000 kilómetros por todo Estados Unidos, en el que la caravana ha defendido la legalización de la droga, la lucha contra el lavado de dinero y el control de armas como alternativas al Plan Mérida y la “guerra contra la droga”.

La ruta ha sido “muy dura”, ha costado 4 millones de pesos y se ha completado sólo gracias “a la solidaridad de la gente”, explicó el poeta mexicano.

Es por eso por lo que los activistas no se plantean acciones similares por ahora, y que el propio Sicilia ha decidido retirarse un tiempo del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), que él lidera y con el que planeó la caravana.

“Me voy un par de meses y regreso, y me incorporaré de otra manera al movimiento, pero estaré ahí”, señaló Sicilia, quien se mostró “muy cansado” tras un año y medio de actividad después de la muerte de su hijo Juan Francisco en marzo de 2011, que le empujó al activismo.

“Es un momento para mí, debo estar también con mi familia y vivir mi duelo, en realidad no he podido vivir la profundidad de este duelo”, añadió el líder del MPJD, quien no teme que el movimiento pierda fuerza sin su nombre en la cabecera e incluso cree que “es tiempo de empezar a pensar en otros actores” del movimiento.

Su figura, no obstante, se ha convertido en clave para los familiares de víctimas y desaparecidos que le han acompañado en la caravana, como Olga Reyes Salazar, miembro de una familia de activistas de Ciudad Juárez a la que los carteles han arrebatado a dos hermanos, una cuñada y un sobrino.

“Javier nos ha ayudado a unirnos. Gracias a él estamos levantando la voz no nada más por lo nuestro, sino por los miles de madres e hijos que siguen buscándose”, dijo hoy Reyes en una conferencia de prensa en el Senado.

En el mismo acto, Sicilia quiso recordar que “la primera revolución del mundo fue aquí, en Estados Unidos, y trajo la democracia”, algo que hoy “se está perdiendo con la paranoia de las drogas”.

“Debajo de nuestros muertos y las cárceles de Estados Unidos, los únicos beneficiados son mafias, basura, negocios contraproductivos que se basan en la sangre y el dolor de otros”, sentenció