Proteger el voto latino

El voto de unos 10 millones de latinos podría perderse en la elección presidencial del 6 de noviembre si grupos de derecha logran avanzar leyes e iniciativas para suprimir nuestro sufragio.

Actualmente, más de 20 estados discuten (y algunos ya han aprobado) leyes para exigir documentos de identificación gubernamental y/o prueba de ciudadanía para poder votar, o se han embarcado en esfuerzos para verificar la ciudadanía de votantes registrados.

Está bien documentado que los votantes de grupos minoritarios, ancianos y los pobres son los más afectados por estos cambios en requisitos para votar.

Un nuevo estudio de la organización no partidista de derechos civiles Advancement Project confirma ahora que las leyes de restricción electoral y las purgas de listas de votantes afectan en forma desproporcionada la inscripción y participación de votantes latinos, y pudieran “disuadir o prevenir a mas de 10 millones de latinos ciudadanos estadounidenses de votar en las elecciones de 2012”.

La organización pide a las legislaturas estatales rechazar medidas que colocan barreras para votar, y que, en vez, se enfoquen en incentivar a los electores a que participen para ayudar a retroceder la tendencia abstencionista que debilita el proceso democrático.

Los republicanos que proponen estas leyes dicen que lo hacen para evitar el fraude electoral. Pero no hay evidencia de que el uso de documentos falsos para votar sea un problema significativo. El problema, de hecho, no es que los electores salgan a votar y hagan trampa. El problema es que cada vez salen menos.

La razón detrás de este aparente esfuerzo mancomunado para que menos latinos salgan a votar es claramente política: En esta cerrada elección, una masiva participación de hispanos -actualmente inclinados a votar por demócratas- podría decidir importantes contiendas federales en varios estados, e incluso afectar el resultado de la elección presidencial.

Por eso la conciencia y participación de cada uno de nosotros -incluyendo de los hispanos indocumentados- es crucial para mitigar la campaña por suprimir nuestra voz. Millones de hispanos elegibles para hacerse ciudadanos americanos no lo han hecho, y casi la mitad de los latinos registrados para votar no acudieron a las urnas en 2010.

Sufragar es la manera más potente de establecer nuestra presencia en este país, y de dejar claro que somos participantes activos de esta democracia y que sabemos como proteger nuestros derechos.