‘Rápido y Furioso’ en Latinoamérica

Armas aparecen en Colombia, Honduras y Puerto Rico

WASHINGTON, D. C. (EFE).— La polémica operación encubierta de Estados Unidos: “Rápido y Furioso”, que permitió el contrabando de unas dos mil armas a México en 2009, provocó decenas de muertos en México y algunas de las armas llegaron a Honduras, Puerto Rico y Colombia, indicó ayer Gerardo Reyes, director de investigación de UNIVISION.

La cadena de televisión estadounidense emitirá hoy un programa especial de investigación de Aquí y Ahora en la que se revelan nuevos detalles de la operación puesta en práctica por la Agencia de Tabaco, Alcohol y Armas de Fuego (ATF) de Estados Unidos.

“La idea del programa era mostrar la cara desconocida de la operación que causó docenas de muertos en México, y que en Estados Unidos se concentró en la investigación de si hubo encubrimiento por parte del Departamento de Justicia”, explicó a Efe Reyes en una entrevista telefónica.

La polémica estalló cuando se encontraron en diciembre de 2010 dos armas procedentes de la operación en el lugar donde fue asesinado el agente estadounidenses Brian Terry, cerca de la frontera entre Arizona y México.

“Logramos identificar un documento de los militares mexicanos en los que se reconoce que por lo menos tres armas de operaciones similares se encontraron en una masacre en Ciudad Juárez en la que murieron 16 muchachos”, agregó Reyes.

Asimismo, la investigación de UNIVISION, que rastrea los números de serie de las armas y los cruza con los de armas utilizadas en otros crímenes, descubre que varias de ellas fueron encontradas en otros países de la región, incluidas redes de sicarios en Colombia, Honduras y Puerto Rico.

El programa será emitido hoy a las 4:00 p.m., hora de Los Ángeles, tendrá una hora de duración y será presentado por el periodista Jorge Ramos.

Reyes aseguró que “el objetivo del programa es abrir las puertas a una investigación más exhaustiva del efecto trágico de la operación”.

“En el fondo, y suena un poco duro decirlo, el éxito de ‘Rápido y Furioso’ depende en gran parte de que las armas se usen. Y en México las armas se usan para matar, no para cazar. Eso es lo siniestro de este tipo de operaciones”, subrayó.

Reyes aseguró que “la única manera que tenían los agentes de la ATF de demostrar a manos de quiénes habían llegado las armas era esperar a ver en qué escena de crimen la encontraban”.

Durante el especial, el equipo del canal logra hablar con varios informantes y agentes que responden a estas acusaciones afirmando que para “hacer una tortilla hay que romper varios huevos”, lo que a juicio de Reyes refleja la “irresponsabilidad” de los agentes estadounidenses.

Por último, Reyes señaló que por muchas sanciones que se apliquen a los agentes “la realidad es que van a seguir funcionando 8,500 tiendas de armas en la frontera que son un gran negocio”, por lo que la tragedia sigue “latente”.

Un informe del Departamento de Justicia, que se basa en más de 100 mil documentos y entrevistas a más de 130 testigos y detalla la operación, detectó “graves fallos” en la operación pero eximió de responsabilidad al secretario estadounidense de Justicia, Eric Holder.

La operación “Rápido y Furioso” que comenzó en la oficina de ATF en Phoenix (Arizona) permitió la compra de más de dos mil armas con un valor de cerca de 1.5 millones de dólares por parte de bandas criminales de mexicanas, muchas de las cuales aún no se han recuperado.