Hora de intensificar el espíritu competitivo
Jugadores de los Yankees participan en la práctica efectuada ayer por el equipo en el Yankee Stadium, antes de viajar para su primer compromiso de 'playoffs'. Crédito: AP
NUEVA YORK – Aliviados y, sobre todo, descansados tras ganar el banderín del Este de la Liga Americana, los Yankees inician oficialmente la postemporada mañana.
Habiendo jugado el pasado mes con la urgencia de sumar triunfos, apremiados por el acecho y la persistencia de los Orioles, el premio final le llegó a la novena de El Bronx en el último día de la campaña regular.
No sólo se embolsillaron el título de su división, sino el mejor récord de la liga y, por consiguiente, unos días adicionales de descanso antes de iniciar la pelea por otro título de Serie Mundial.
Quizá el más beneficiado será su as de la rotación, CC Sabathia, puesto que llegará con días extras de recuperación, tras haber lanzado el lunes.
Ese descanso adicional será crucial a la hora de abrir el primer juego de la serie divisional fuera de Nueva York, según la nueva regla, que puede ser un arma de doble filo y terminar beneficiando a los equipos de menor récord.
Sin embargo, el zurdo que estuvo dos veces este año en la lista de lesionados -a pesar de lo cual lanzó 200 innings- se declaró listo para la acción.
Sabathia -que tuvo marca de 3-1 (1.98 de ERA) en cinco aperturas en los playoffs del 2009, cuando los Yankees ganaron la Serie Mundial- lidera la rotación de Nueva York.
Los Yankees también confían en que su otro zurdo, Andy Pettitte, el hombre de las grandes batallas en postemporada, vuelva a crecerse. Y no se espera menos del japonés Hiroki Kuroda -en su primer año en Nueva York – así como de Phil Hughes.
La ofensiva será crucial en las aspiraciones de la novena de El Bronx de sortear la primera fase, tras los fiascos en los dos años pasados.
Es de esperar que en esta etapa decisiva, el intermedista Robinson Canó prosiga caliente con el bate. El segunda base dominicano conectó 24 hits en sus últimos 39 turnos, para un promedio de .615. En el juego 162, en la victoria de los Yankees por 14-2 sobre los Medias Rojas de Boston la noche del miércoles, Canó tuvo seis impulsadas, incluyendo dos jonrones de dos carreras cada uno.
Esa noche, los ‘Bombarderos’ de El Bronx hicieron honor a su apodo e implantaron un nuevo récord de jonrones de la franquicia en una campaña, con 245 vuelacercas, uno más que la marca lograda en el 2009, la última vez que los Yankees ganaron la Serie Mundial.
Curtis Granderson la botó del parque en dos ocasiones, para un total de 43, y liderar a los Yankees en esa categoría, seguido por Canó, que acumuló 33 en la temporada.
Además, Nick Swisher y Mark Teixeira lograron 24 jonrones cada uno; el receptor Russel Martin tuvo 21.
A pesar de su rol restringido, Raúl Ibáñez aportó con 19 palazos de cuatro esquinas; y Eric Chávez, con 16. Alex Rodríguez sumó 18 jonrones; Derek Jeter conectó 15, y Andruw Jones, 14.
Lo que preocupa es que, en más ocasiones de lo deseado, los Yankees dejaron enbasados a varios jugadores en posición de anotar, situación que les complicó la existencia más de una vez.
Crucial será el aporte de Jeter, que este año fue el pelotero que más hits conectó en las Grandes Ligas: 216, para terminar la temporada 2012 con 3,304 incogibles.
El capitán de los Yankees tuvo 11 hits más que el venezolano Miguel Cabrera, ganador de la ‘Triple Corona’, con 205. Tercero fue Canó, con 196, dos más que su compatriota Adrián Beltré, de los Rangers. Con 194, Andrew McCutchen, de los Piratas de Pittsburgh, lideró ese segmento de la Liga Nacional.
Aunque los batazos oportunos de Jeter en septiembre fueron cruciales, agosto fue el mejor mes de la temporada para el shortstop de 38 años, al batear para .350, con seis jonrones, 16 impulsadas y 25 anotadas.
Aunque Canó tuvo una gran temporada, el manager Joe Girardi parece decidido a mantener en el tercer puesto de la alineación al antesalista Alex Rodríguez, a pesar de su baja producción ofensiva.
Mark Texeira es otro que debe mejorar con el bate.
El martes, el primera base fue incapaz de impulsar a sus compañeros, dejando varados a ocho compañeros, hecho que forzó a Girardi a bajarlo en la alineación.
Esta puede ser la última oportunidad para Swisher de demostrar su talento en postemporada. El jardinero tiene un anímico promedio de bateo de .160 en 100 turnos en playoffs con los Yankees.
Batazos de cuatro esquinas, hits a los jardines o toques de sacrificio, todos serán bienvenidos a la hora de contribuir ofensivamente.
Después de la lesión de su ícono Mariano Rivera, muchos pensaron que los Yankees estaban acabados.
Pero allí emergió la figura del dominicano Rafael Soriano, quien -haciendo gala de su experiencia- ni se inmutó a la hora de cerrar. No fue perfecto, pero sí muy efectivo. Este año, logró 42 salvamentos, ganó dos juegos y perdió uno.
Pero antes, el bullpen -del que se cree fue abusado durante la campaña regular- tendrá que hacer los últimos esfuerzos para lograr el sueño de ganar todo en el ‘Clásico de Otoño’.
Los Yankees están listos para iniciar la primera serie de postemporada.
A decir de Girardi, su equipo ha venido jugando partidos y series de playoffs durante la campaña regular, así que la afición de los Yankees espera que ese espíritu competitivo continúe lo más lejos posible.