Tres formas diferentes de preparar verduras

Existen muchos tipos de verduras: los granos o semillas como los frijoles, guisantes y judías; etc. Te compartimos tres formas para prepararlas y hacerlas más atractivas.

No todas las verduras son atractivas para muchos paladares. Te compartimos tres formas para prepararlas.
No todas las verduras son atractivas para muchos paladares. Te compartimos tres formas para prepararlas.
Foto: Flickr.com

Existen muchos tipos de verduras: los granos o semillas como los frijoles, guisantes y judías; las raíces como el rábano y la zanahoria, los tubérculos como papas y batatas, los bulbos como ajo, cebolla y remolacha; los tallos como el apio y el espárrago, las hojas como la acelga, espinaca, col y lechuga; y los frutos como el tomate, el pepino, la berenjena y la calabaza.

Generalmente, estos alimentos se consumen en ensaladas, caldos, guisos y sopas. Sin embargo, en la dieta mediterránea existen una gran variedad de recetas en las que las verduras tienen un papel protagónico, y que no son las formas más comunes de consumirlas en América. Aquí tienes algunas de ellas, son deliciosas y muy fáciles de preparar.

Risotto con espárragos

Puedes preparar este plato usando 1 taza de champiñones o calabacín cortado en cuadritos, en lugar de los espárragos.

Ingredientes:

1 libra de arroz de grano corto, tipo Arborio

1 cucharadita de sal

1 mazo de espárragos

1 litro de caldo vegetal

1/2 cebolla cortada en cuadritos

2 cucharadas de mantequilla

1 taza de vino blanco

1/2 taza de queso parmesano rallado

Preparación:

Saltea la cebolla en la mantequilla hasta que se ponga transparente. Agrega los espárragos a los que habrás cortado las puntas, picados en trozos como de 2 pulgadas; añade el arroz, la sal, e incorpora una parte del caldo. Deja cocer a fuego lento, y cuando comience a secarse, agrega más caldo, sin dejar de revolver con una cuchara de madera. Tomará aproximadamente media hora que se consuma todo el caldo, hasta que el arroz quede cocinado y casi seco. Entonces agrega el vino y sigue revolviendo. No esperes a que seque completamente, porque debe quedar con una consistencia pastosa. Por último agrega el queso, baja del fuego y tapa para que el queso se derrita y sirve enseguida.

Quimbombó con carne de cerdo

El secreto de esta receta está hacerla a fuego lento, muy despacio, como la hacían las abuelitas.

Ingredientes:

4 tazas de quimbombó, limpio, sin las puntas ni el tallo, y cortado en trozos

1/2 libra de carne de cerdo cortada en cuadritos

1 cucharadita de sal

2 dientes de ajo machacados

1 cebolla pequeña cortada en cuadritos

1 ají rojo cortado en cuadritos

1 cucharadita de pimentón ahumado

1/2 taza de tomate cortado en trocitos o hecho puré

1/4 taza de vino seco

Preparación:

Sofríe la carne hasta que se ponga dorada y agrega el ajo, la cebolla, el ají, el pimentón y el tomate. Añade el vino seco, incorpora el quimbombó y cubre con agua, sazona con sal y cocina tapado, a fuego lento, hasta que la carne se ablande y el quimbombó esté cocinado. Debe quedar un guiso espeso, si está demasiado líquido cocina un poco más, destapado, para que se consuma el exceso de agua.

Puré de coliflor

Tan sabroso como el de papa, pero más saludable y con menos calorías.

Ingredientes:

1 coliflor

2 dientes de ajo

Sal y pimienta a gusto

1 taza de leche desgrasada

Preparación:

Separa las flores de la coliflor y cocínalas 10 minutos en agua hirviendo. Escúrrelas y mezcla todos los ingredientes en la licuadora. A los niños les encanta este platillo, sobre todo si se mezcla el puré con un poco de queso rallado. ¡Para chuparse los dedos!