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Hispanas quieren traseros como la Chacón o JLo

Entre un 80 a 90% de las mujeres que recurren al aumento de glúteos en Nueva York son latinas, así cuentan los cirujanos

Nueva York – “No tengo nada atrás”, “no me siento latina”, son las quejas que cada vez más a menudo escuchan los cirujanos plásticos de Nueva York, quienes aseguran que los ideales de belleza de la mujer hispana la han hecho convertirse en la cliente número uno del aumento de glúteos.

“Yo diría que el 95% de mis pacientes son latinas, aseguró el Dr. Omar Torres, cirujano del grupo Dermgroup, en Manhattan.

“Entre el 80 y el 85% de las mujeres que atiendo son hispanas”, reforzó el Dr. Kenneth R. Francis, del consultorio Francis New York Plastic Surgery, en Manhattan, quien ese día atendería a 12 pacientes, 10 de ellas latinas.

“En general hay un aumento en el número de tratamientos para los glúteos que se están haciendo en el país, y el grupo predominante es el de los pacientes latinos”, acota el Dr. Matthew Schulman, de la Escuela de Medicina del Hospital Mount Sinai.

Es que muy a pesar de que la mujer hispana tiende a contar con curvas naturales, indistintamente se ha vuelto seguidora del tratamiento para aumentar los glúteos a través de la transferencia de grasa, conocido en inglés como “Brazilian Butt Lift”, o de los implantes. Ya no es sólo en los países de Centro y Suramérica donde las mujeres recurren con frecuencia a estas operaciones, sino que las latinas nacidas en los Estados Unidos han copiado la tendencia de dichos países, donde desde hace tiempo la cirugía estética dejó de ser un tabú o un secreto.

“A mí no me avergüenza decirlo, ya todo el mundo habla abiertamente de eso, no sólo las mujeres sino hasta los hombres”, asegura la dominicana Damarys Rodríguez, de 39 años, quienmejoró su parte trasera hace cinco meses. “Ya hay demasiadas mujeres que se retocan, es algo que te aumenta la autoestima y ayuda a sentirte bien”.

El Dr. Jeffrey S. Yager, quien lleva más de 25 años sirviendo específicamente a la comunidad hispana de Nueva York desde su consultorio ubicado en Washington Heights, y fue el encargado de realizarle la operación a Rodríguez, no se sorprende por la tendencia.

“Para el paciente hispano la belleza es sumamente importante, y lograr el cuerpo deseado es una prioridad”, dice. “Ellas están buscando curvas, una cintura fina con glúteos y caderas llenas. Después de los embarazos o de un cambio de peso, quieren más relleno, quieren verse más levantadas”.

Hasta los momentos, en los Estados Unidos la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado únicamente dos procedimientos para realizar el aumento de glúteos. El primero es a través de los implantes de silicona o agua salina. Esta opción está perdiendo cada vez más popularidad entre cirujanos y pacientes.

“En los 90’s se hacían más operaciones con implantes, pero se han reducido porque tienen un mayor margen de infección. Además se sienten bien duros, como dos pedazos de piedra”, señala el Dr. Omar Torres.

Para el Dr. Jeffrey Yager, el look que dejan los implantes es una de las principales razones por la cual son menos los doctores que practican esta operación.

“No hago implantes porque vienen en formas específicas y no se adaptan bien a la forma del cuerpo. Se presentan muchos problemas de infección, son incómodos y el look no es muy natural”, dice el experto.

El segundo y más común de los métodos es la transferencia de grasa, que ha hecho del aumento de glúteos una opción para quienes antes no lo era.

“Se hace primero una liposucción, se remueve grasa de áreas específicas, como la espalda, el abdomen, las caderas y piernas. Esa grasa se procesa y luego se reinyecta”, explica el Dr. Matthew Schulman. “La recuperación es de entre cinco días a dos semanas”.

Los precios del “butt lifting” pueden comenzar entre $4,000 y $8,500.

Jennifer López es un ícono para este tipo de cirugías, todas quieren su cintura pequeña, sus caderas y sus glúteos”. Yo diría que ella es a quien más utilizan como ejemplo”, asegura el Dr. Torres. “Dependiendo de la edad, me piden también a Iris Chacón, ella todavía es una imagen muy presente. He operado a algunas mujeres mayores que me dicen que las deje ‘como la Chacón’”.

Colombianas, dominicanas, ecuatorianas, venezolanas, la nacionalidad de la mujer no importa; doctoras, abogadas, estudiantes o amas de casa, la profesión tampoco; de 18 o de más de 60, la edad mucho menos; todas llegan buscando esa voluptuosidad tan importante dentro de la comunidad hispana.

“Es una cuestión cultural. En los países de Latinoamérica los traseros grandes son una apariencia más aceptada”, asegura el Dr. Francis, a quien últimamente le piden mucho el look de Kim Kardashian o de la cantante Nicki Minaj, quien supuestamente recurrió a la cirugía para lograr esas curvas.

Cultural o no, todos los doctores consultados coinciden en que en la actualidad hay un “boom” en el aumento de glúteos, y que la mujer latina es la responsable del mismo.

“Yo era plana y me sentía mal porque todo me quedaba feo. Ahora me siento bien y la gente dice que me veo mejor, me preguntan qué me hice”, cuenta la guatemalteca Maritza Villeda, de 29 años, quien se unió al “club de las voluptuosas” hace cuatro semanas.

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