Cuatro despilfarros excesivos de dinero

Es hora de que reflexiones y te preguntes cómo se esfuma lo que tanto te cuesta ganar

El dinero es tan difícil de ganar como fácil de malgastar, y entre las muchas maneras que hay de hacerlo existen cuatro muy populares sobre las que quiero advertirte. Si eres de aquellas personas a las que el dinero no les dura y nunca les queda muy claro en qué lo gastaron, probablemente eres víctima de alguno de los siguientes despilfarros inútiles. Por eso es hora de que te preguntes en qué se te va lo que tanto trabajo te cuesta ganar y huyas de algunas las formas de perder dinero más generalizadas de este país. ¿Caíste o estás a punto de caer en ellas?

Alergia a la cocina — Entiendo que te guste ahorrarte el trajín de cocinar y comer fuera, pero eso no significa que tengas que despilfarrar tu sueldo almorzando y cenando fuera de la casa todos los días del mes. Existen platos sencillos que puedes preparar sin complicarte demasiado la vida. ¡Y no hablemos de los beneficios que reportará a tu salud disminuir las visitas a los sitios de fast food! Calcula lo que gastas al día, a la semana y al mes en restaurantes, y te sorprenderá al ver la suma total.

Ahorro en cuatro ruedas — A la hora de escoger un auto, mucha gente sólo se fija en su diseño y no en la velocidad que alcanza. Antes de comprar un vehículo, pregunta cuántas millas recorre por galón de gasolina (si puedes llevarte un híbrido, mejor). Los vehículos con un bajo rendimiento de combustible son un atentado contra tus finanzas. Al comprar un auto nuevo, no aceptes que te incluyan un costoso “paquete opcional” sin pensarlo primero. El precio del vehículo subirá por cosas que, a la larga, tal vez no te importen tanto.

Antes de pagar por un sofisticado sistema de posicionamiento global (GPS), por asientos de cuero o por un equipo de sonido para seis cedés, analiza si en tu caso vale la pena. Los expertos recomiendan que, en vez de adquirir esos paquetes de costosos —y a veces superfluos— aditamentos, es preferible usar el dinero que tendrás que pagar por encima del precio básico del vehículo para comprarte otro modelo o un auto de una marca mejor.

Cuida tus monedas — Las máquinas tragamonedas, el póquer y las ruletas de los casinos están diseñados para sacarle el mayor dinero posible a los clientes. Por cada jugador que gana algo, hay cientos y cientos que se van con los bolsillos vacíos. ¿Un riesgo adicional? Si te descuidas, te conviertes en un adicto al juego. Si los casinos reales son preocupantes, igual o más lo son los virtuales. El juego por Internet tiene un peligro adicional: no tienes que salir de casa para apostar… y perder tu dinero.

Bodas excesivas — No tengo nada contra los bodas, pero sí contra las que cuestan un ojo de la cara, innecesariamente, y dejan a la familia endeudada. ¿Por qué no optar por una ceremonia más sencilla y discreta, y emplear ese dinero en algo más valioso para el futuro de la pareja? No despilfarres tus valiosos ahorros ni te endeudes. Al fin y al cabo, lo más probable es que la mayoría de los invitados salgan de la fiesta criticándolo todo: desde los arreglos florales hasta la comida y la bebida.

Estas y otras formas de botar dinero —como, por ejemplo, fumar cigarrillos o comprar impulsivamente por Internet— tienen muchos seguidores en Estados Unidos. Si tú también estás subido en el carro de los que botan el dinero, ya es hora de que te bajes de él…