Huevos rancheros: un plato tradicional con numerosas variantes

Ideales para el desayuno, este platillo de la cocina mexicana puede ayudarte a comenzar bien el día.
Huevos rancheros: un plato tradicional con numerosas variantes
La salsa es un elemento fundamental de los huevos rancheros.
Foto: Wikimedia Commons

Quién se negaría a tentarse con una fabulosa receta tradicional y quién no se animaría a innovar en la cocina con semejante delicia? Los huevos rancheros son parte del folklore culinario mexicano y muchos son los estilos de cocina que introducen algunos cambios específicos a este exquisito plato lleno de proteínas.

Más populares que nunca a lo largo de toda América, merecen un capítulo aparte en los recetarios personales de chefs y amateurs. En su versión elemental, la receta consiste en maíz y tortillas levemente fritas, huevos fritos o revueltos sazonados con salsa picante y una guarnición de frijoles refritos.

Las variantes extendidas fuera de México agregan, según los gustos locales, huevos pochados en salsa de tomates, fetas de tocino en pan tostado, enchilada, fetas de queso y salchichas. El primer paso es sofreír una cebolla picada, un ají verde o colorado y medio jalapeño picado. Después de 4 minutos cuando la cebolla comience a dorarse se le agrega salsa de tomates.

Una buena opción consiste en preparar la salsa en forma casera añadiendo los ingredientes que más te resulten gustosos. Añade a la preparación especias como sal, comino, ají molido, pimienta y paprika o pimentón rojo dulce.

En una sartén de teflón se coloca una tortilla previamente rociada con aceite vegetal en ambas caras. A continuación se le agregan 2 huevos y 3 cucharadas de la preparación anterior (vegetales y salsa especiados). Se cubre con una tapa y se deja cocinar a fuego medio. Pueden servirse directamente en el plato con una pizca de cilantro fresco picado o perejil.

En caso de preferir los huevos revueltos, simplemente bátelos en un bol hasta que queden espumantes y homogéneos. Al incorporarlos en la tortilla recuerda que puedes manipularlos con un cucharón de madera para que se desagreguen un poquito, sin quebrar la base de la tortilla.

Si prefieres reemplazar la tortilla por tostadas, será necesario cocinar los huevos aparte en una sartén con un poco de manteca clarificada o aceite vegetal. Una vez que la manteca o el aceite levantan temperatura vierte los huevos batidos y remuévelos con un implemento de madera para evitar rayones en tu olla o sartén.

Si eres amante de los sabores picantes te recomendamos preparar salsas de diferentes tipos para darle ese gusto extra y especial a tus huevos rancheros, así como a cualquier otro plato de tu propia creación. Si te has pasado de picante, no dudes en ingerir algún alimento rico en grasas como palta, mantequilla en pan o añadir un poco de crema de leche a tu preparación.