‘Vengo a acompañarlo hasta el final’

Las calles caraqueñas se tiñeron de rojo en un sentido tributo al comandante Chávez
‘Vengo a acompañarlo hasta el final’
Manifestaciones de dolor acompañaron al féretro, cubierto con la tricolor venezolana, donde reposan los restos del presidente Hugo Chávez Frías.
Foto: ap

CARACAS, Venezuela — Tras casi siete horas de un multitudinario cortejo fúnebre, el ataúd con los restos del presidente Hugo Chávez llegó ayer a la Academia Militar donde será velado durante tres días.

El féretro de madera y cubierto con el tricolor amarrillo, azul y rojo de Venezuela fue cargado por algunos ministros desde el techo de una carroza fúnebre hasta un salón de la Academia, ubicada en el Fuerte Tiuna.

Chávez, de 58 años y quien falleció el martes tras dos años de padecer cáncer, juró como oficial de Ejército en la Academia en 1975.

El ataúd, que había salido temprano del Hospital Militar, fue recibido en la Academia por el alto mando militar.

La llegada a la Academia marcó un día de luto para cientos de miles de personas que acompañaron desde temprano la salida de los restos del mandatario desde el Hospital Militar rumbo a la escuela castrense, en un acto en que hubo desde cantos y música hasta llantos y vivas al fallecido dirigente venezolano que gobernó a esta rica nación petrolera por 14 años.

Uno de los himnos que se escucharon durante el largo cortejo fue el del batallón Bravos de Apure, uno de los favoritos de Chávez que durante su vida militar fue miembro de esa unidad de blindados (tanques): “Al rumor de clarines, guerreros ocurre el blindado, ocurre veloz con celosos dragones de acero que guardan la patria, que el cielo nos dio, patria, patria. Patria querida, tuyo es mi cielo, tuyo es mi sol, patria tuya es mi vida, tuya es mi alma, tuyo es mi amor”, dice la letra y que Chávez solía cantar. Chávez, quien fue teniente coronel del Ejército, fue comandante de Pelotón y Compañía de Tanques AMX-30, en Maracay, 1978-79.

En medio del luto ni la oposición ni la dirigencia chavista mencionaron el tema más inmediato por resolver: convocar nuevas elecciones.

El país enfrenta “dos encrucijadas: la del chavismo que es resolver internamente cómo quedan ubicados (el vicepresidente) Nicolás Maduro y Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Nacional) y la calidad de las elecciones”, agregó.

Tras la muerte de Chávez el gobierno anunció que convocaría elecciones dentro de los próximos 30 días y que el candidato del oficialismo sería el vicepresidente Nicolás Maduro, pero no ha dado ni una fecha exacta ni explicaciones de por qué Diosdado Cabello, como presidente de la Asamblea Nacional, no asumió el cargo tal como lo establece la Constitución.

Entre la multitud, sin embargo, las consideraciones sobre las elecciones y la legitimidad de Maduro en el cargo parecían poco importantes.

“Vengo a acompañarlo hasta el final”, dijo José Terán, un operador de grúas de 49 años. “Nunca nos lo esperábamos. Siento un profundo dolor porque perdimos a alguien muy querido…Tenía un corazón muy grande”, aseguró.

“Yo no es que me alegre que haya muerto, pero no puedo estar triste”, dijo Delia Ramírez, una contadora de 32 años. “Ese hombre sembró mucho odio y división entre los venezolanos y pasaran muchos años para que los venezolanos volvamos a ser ese pueblo amable, en que no había tanta desconfianza y miedo entre nosotros”.

Los restos del mandatario permanecerán en la Academia Militar, hasta el viernes, pero no se ha indicado cuándo ni dónde será sepultado.