Barcelona se la juega toda

Barcelona se la juega toda
Lionel Messi (frente), Javier Mascherano y Alex Song durante la última práctica del Barcelona antes del juego ante Milan.
Foto: ap

BARCELONA, España/ap — Barcelona y Milan se juegan hoy mucho más que el pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones: una eliminación podría marcar el final de una era gloriosa para el club español y del reinado de Lionel Messi como el jugador indiscutido del momento.

Para el astro argentino, es un partido capital. Si ayuda a que su equipo remonte en el Camp Nou el 2-0 en contra del choque de ida, habrá restado argumentos a quienes dicen que es un jugador que brilla en las buenas, pero no se pone el equipo al hombro en las malas.

“Siento que podemos lograrlo. Tenemos plantilla, pero necesitamos a la gente. Los que no crean en nosotros, mejor que dejen el carné a otro”, dijo el central barcelonista Gerard Piqué. “Hoy no hay excusas, y este equipo va a responder”.

También hoy el Schalke alemán recibirá a un Galatasaray turco al que le empató 1-1 afuera. Schalke jugará agrandado por su victoria 2-1 del fin de semana sobre el campeón alemán del año pasado Borussia Dortmund,

Mañana, en el cierre de los octavos de final, Bayern Munich, sucbampeón del año pasado, recibe a un Arsenal al que le ganó 3-1 afuera y Málaga tratará de revertir en su campo un 1-0 en contra ante Porto. Ya se clasificaron a los cuartos de final Real Madrid, París Saint Germain, Juventus y Dortmund.

Milan y Barsa suman 11 copas de Europa entre ambos (siete en el caso de los italianos, cuatro en las vitrinas azulgranas) y la historia pesa en una cita de estilos encontrados, donde los locales deberán recurrir a su manual de fútbol ofensivo para remontar la desventaja y los “rossoneri” al legendario “catenaccio” italiano con el objetivo de aguantar las embestidas del rival.

Pero más que el boleto a la siguiente ronda, el Barsa afronta la posible renovación de su plantel de cara a la próxima campaña en caso de traspié, con la jerarquía de Messi, ganador de cuatro Balones de Oro consecutivos y dueño de los récords más disparatados, bajo amenaza de nueva competencia.

Con la liga prácticamente ganada con 13 puntos de ventaja respecto al segundo, el Real Madrid, cuando restan 11 fechas para la conclusión y eliminado por el cuadro “merengue” de la Copa del Rey, en el entorno azulgrana se habla tanto del Milan como de fichajes de cara a la siguiente campaña, con nombres como el del brasileño Neymar, con empaque suficiente como para alterar el orden del vestuario.

Por primera vez Messi se encuentra en el ojo del huracán tras el revés en Milán y dos derrotas seguidas contra el Madrid en liga y copa. Pese a acumular 17 fechas seguidas con gol en la competición doméstica y 51 dianas en total, el argentino no atraviesa su mejor momento y cabe recordar que nunca le ha marcado en jugada a un equipo italiano (sus tres tantos, siempre contra el Milan, llegaron de penal). Los dos últimos los anotó la pasada campaña, justamente en el Camp Nou, cuando el Barsa se impuso 3-1 para clasificar a semifinales tras el 0-0 de la ida.

Ese resultado no le valdría en la presente ocasión por el valor doble de los goles fuera de casa en caso de paridad, y el Milan presumiblemente buscará morder al contragolpe, planteando una batalla defensiva.

En ese sentido, las derrotas frente al Madrid debieron servir de banco de pruebas para Jordi Roura y Tito Vilanova, quien dirige al plantel desde Nueva York, donde sigue en tratamiento contra el cáncer.

“Necesitamos encontrar equilibrio y jugar con intensidad, no confundir con precipitación, y mantener la cabeza tranquila”, subrayó Roura.

La prolongada ausencia del timonel es motivo de preocupación constante en Barcelona, así como la sangría defensiva del equipo, que hasta la victoria del sábado sobre el colista Deportivo La Coruña por 2-0 había encajado al menos un tanto en 13 fechas consecutivas.

La estadística no es mucho mejor en la Champions, donde promedia un gol en contra por partido. Y el Milan, pese a no poder contar con el recién fichado Mario Balotelli (disputó previamente el torneo con su anterior equipo, el Manchester City) ni con el delantero Giampaolo Pazzini (lesionado el viernes en la victoria 2-0 sobre el Bolonia) presenta credenciales suficientes como para aventurar un gol.