Dominicanos y boricuas están encendidos por el Clásico (videos)

Se registran enfrentamientos entre fanáticos de ambos equipos, por la exaltación que despierta el juego de esta noche que definirá al campeón caribeño
Dominicanos y boricuas están encendidos por el Clásico (videos)
Fernando Rodney celebra el triunfo de su equipo, que asegura fue gracias al "poder del plátano mágico"
Foto: AP

Nueva York – Esta noche habrá un campeón caribeño. Por primera vez el título del Clásico Mundial de Béisbol quedará en mano de uno de nuestros países –en las dos oportunidades anteriores de este torneo ganó Japón- y esto ha despertado las pasiones entre los fanáticos dominicanos y puertorriqueños que quieren ver a su país llevarse la “Gloria”.

Desde que ayer el equipo dominicano garantizara su paso a la final de esta noche, se han registrado algunos incidentes entre los fans de ambas novenas beisbolistas, que aunque no han pasado a mayores, demuestran el gran frenesí que genera el deporte de la “pelota caliente”.

La rivalidad entre ambas aficiones caribeñas quedó expuesta una vez más, luego que dos fanáticos se fureran a los puños tras un juego en Miami, luego de que uno gritara insultos contra la selección del otro.

Pero más allá de lo que piensen los fans, el futuro está en manos de los jugadores que se verán las caras esta noche.

El equipo dominicano sigue invicto y Robinson Canó no para de acumular hits. Edinson Vólquez siempre sobrevive a un primer inning tambaleante. Los relevistas llevan 18 innings sin permitir carreras.

Son muchas cosas las que el equipo de República Dominicana está haciendo con brillantez en el Clásico Mundial de Béisbol, pero el tema de conversación tras su triunfo del lunes fue el “poder del plátano mágico” de Fernando Rodney.

En la victoria 4-1 ante Holanda, que clasificó a Dominicana a la final contra Puerto Rico, el cerrador quisqueyano fue el foco de atención al vérsele en la cueva del equipo cargando el plátano de la suerte en el pantalón, como si fuese una pistola.

Tras anotarse su sexto rescate en este Clásico, un récord absoluto en la historia del torneo, Rodney mostró el plátano en medio de la celebración dentro del terreno de juego.

Lo considera como un amuleto de buena suerte: “Ganamos con el plátano”, dijo Rodney, autor también de la celebración de la flecha que apunta al cielo tras las victorias.

Son siete las que han cosechado al hilo los dominicanos en este Clásico y esta nocha tratarán de completar un recorrido invicto en esta edición cuando busquen vencer a Puerto Rico en la final.

Seguramente el “plátano mágico” estará presente.

“Le fue bien con eso”, dijo el abridor Vólquez, quien se acreditó la victoria tras una segunda apertura seguida en la que comenzó descontrolado. “Mejor que siga. ¿Por qué no?”.

El manager dominicano Tony Peña ni se inmuta con el ingenio de sus dirigidos.

“En el béisbol hay que divertirse, estar relajado, y los muchachos buscan hacer cositas para motivarse”, dijo Peña. “Me sorprendió cuando lo vi con ese plátano en el costado, lo sacó y me eché a reír. En el medio de un juego, todos estaban muertos de risa. Eso ayuda al equipo, se necesita un poco de diversión, estar suelto. Estoy feliz que lo haya hecho”.

En un aspecto más serio, los dominicanos saben que están a una victoria del título y no van a bajar la guardia frente a Puerto Rico, el inesperado rival de la final. Ya ganaron dos veces en este torneo, por 4-2 en la primera ronda en San Juan y por 2-0 en la segunda etapa en Miami. La peculiaridad de ambos duelos fue que definieron orden de posiciones en sus grupos, sin un premio grande de por medio o la eliminación en juego.

“Hay que estar positivo, hay que ganar ese partido”, declaró Samuel Deduno, el encargado de abrir por Dominicana ante el boricua Giancarlo Alvarado. “Es un reto grande y a mí me gustan esos retos”.

Saben que son los favoritos, con una ofensiva encabezada por Canó (con 15 hits en 29 turnos para promedio de .517). Su relevista lleva 18 innings y dos tercios sin tolerar anotaciones.

“Estamos optimistas, pero sabemos que los juegos hay que jugarlos”, sentenció Peña.