Funeral de Estado para Margaret Thatcher
La primera ministra británica Margaret Thatcher se reunió el 4 de julio de 1990 con Nelson Mandela, en las afueras del 10 de la calle Downing, en Londres. Crédito: ap
Londres El Reino Unido despedirá el miércoles 17 de abril a su exprimera ministra Margaret Thatcher con un cortejo fúnebre por las calles de Londres y un suntuoso funeral con honores militares, similares a los que se llevaron a cabo en memoria de la Reina Madre y la princesa Diana de Gales.
Los restos de la “Dama de Hierro”, fallecida a los 87 años de un derrame cerebral, serán trasladados por un séquito militar desde el palacio de Westminster hasta la catedral de San Pablo, en el distrito financiero de la City, donde se oficiará un servicio fúnebre al que asistirán la reina Isabel II de Inglaterra y su esposo, el duque de Edimburgo.
Familiares de Thatcher y representantes del Palacio de Buckingham cerraron los detalles de una ceremonia solemne que estará solo un peldaño por debajo de un funeral de Estado reservado para los monarcas, pero que puede extenderse a otras personalidades con el permiso de la Reina y el voto favorable del Parlamento.
Thatcher, sin embargo, rechazó en vida que se acordara para ella una excepción que se ha concedido en la historia a unos pocos héroes británicos, como al almirante Nelson (vencedor en la batalla de Trafalgar), el duque de Wellington, que derrotó a Napoleón en Waterloo, o Winston Churchill, que lideró el Reino Unido durante la II Guerra Mundial.
El funeral de Churchill se convirtió, en 1965, en una de las mayores reuniones de jefes de Estado mundiales conocidas hasta entonces y fue la última ocasión en la que asistió al servicio fúnebre de un primer ministro británico Isabel II, quien casi medio siglo después acudirá a una ceremonia que será televisada en directo.
Si bien Thatcher, conocida entre otras cosas por su austeridad, no quería que la Cámara de los Comunes debatiera un presupuesto para un acto fastuoso como es un funeral de Estado, el día 17 el Reino Unido la despedirá con un homenaje que no ahorrará en pompa y que guardará pocas diferencias con un funeral del mayor rango.