Caso de niños secuestrados muestra que Cuba y EEUU pueden cooperar

Conocedores afirman que agentes de la ley, científicos, rescatistas y otros expertos cubanos y estadounidenses trabajan de manera conjunta a diario, mucho antes que surgiera el caso de la familia Hakken, de Florida

Sharyn Patricia (izquierda) y, su esposo, Joshua Michael Hakken,el matrimonio estadounidense acusado de secuestrar la semana pasada a sus dos hijos en Tampa y huir a Cuba en una embarcación.
Sharyn Patricia (izquierda) y, su esposo, Joshua Michael Hakken,el matrimonio estadounidense acusado de secuestrar la semana pasada a sus dos hijos en Tampa y huir a Cuba en una embarcación.
Foto: EFE / Hillsborough County Sheriff's

LA HABANA — Cuba y Estados Unidos quizá sean añejos enemigos con un largo historial de agravios, pero la pronta repatriación de una pareja de Florida que huyó de Estados Unidos con sus dos hijos secuestrados muestra que los enemigos de la Guerra Fría son capaces de cooperar de modo notable en muchos temas.

De hecho, diplomáticos y observadores de ambos lados del Estrecho de Florida dicen que agentes de la ley, científicos, rescatistas y otros expertos cubanos y estadounidenses trabajan de manera conjunta a diario, e invariablemente expresan admiración profesional mutua.

“Existe verdadera calidez tan sólo en la clase de relaciones cotidianas entre funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba“, dijo Dan Whittle, quien con frecuencia trae grupos científicos a la isla como director del programa para Cuba del Fondo para la Defensa del Ambiente.

“Casi cada vez que hablo con funcionarios estadounidenses dicen que quedaron impresionados por sus colegas cubanos. En verdad existe un alto nivel de respeto mutuo”, agregó.

Prácticamente ninguna de estas interacciones de nivel técnico llega a los noticiarios, pero los ejemplos son incontables.

Otras colaboraciones

Apenas la semana pasada, el más alto funcionario ambiental de Cuba, Ulises Fernández, y varios expertos petroleros de la isla asistieron a una conferencia de la Asociación Internacional de Contratistas de Perforación en Nueva York luego de que el Departamento de Estado agilizó la expedición de sus visas.

Y el marzo, el principal meteorólogo cubano José Rubiera viajó a Carolina del Norte con una visa expedita para dar una conferencia sobre procedimientos para evacuación en caso de huracán.

El huracán Sandy del año pasado, que azotó la ciudad oriental de Santiago de Cuba, antes de devastar la región noreste de Estados Unidos, fue un cruel recordatorio de que a la naturaleza no le importan las diferencias políticas de los humanos.

El gobierno estadounidense mantiene un representante de la Guardia Costera en Cuba, y ambos países cooperan para interceptar embarcaciones sospechosas. Un diplomático estadounidense involucrado en el proceso dijo a The Associated Press que funcionarios de seguridad de ambas partes se llaman por sus nombres de pila y que los cubanos aceptan gustosos gorras del FBI y de la Guardia Costera como regalos.

Ese y otros diplomáticos hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a discutir temas bilaterales públicamente, pero todos dijeron que habían notado un relajamiento en las interacciones diarias, que contradice la frialdad que caracteriza las relaciones oficiales.

Inicios de la discordia

Ambas naciones han estado en discordia desde poco después de que los rebeldes comandados por Fidel Castro entraron en La Habana en enero de 1959 y comenzaron a establecer un Estado comunista. Washington ha mantenido un embargo económico sobre la isla por 51 años.

Más recientemente, los países se han confrontado por el destino del contratista estadounidense Alan Gross, preso en Cuba. El gobierno cubano desearía intercambiar a Gross por cinco de sus agentes de inteligencia sentenciados a largas penas carcelarias en Estados Unidos.

Las disputas entre La Habana y Washington por asuntos como democracia, derechos humanos y soberanía siguen siendo la norma, e incluso enviarse correo resulta complicado. Los países, separados por apenas 145 kilómetros (90 millas) de cálidas aguas caribeñas, suspendieron el servicio directo hace mucho tiempo.

“En la relación Cuba y Estados Unidos, hay tantas cosas raras y anormales que no pasan en la relación entre Estados Unidos y otros países que, cuando pasa una cosa normal como ésta, sorprende”, dijo Carlos Alzugaray, un exdiplomático cubano.

“Pero creo que es importante subrayar desde el punto de vista político, aunque éste no es un gran problema, que en materia jurídica hay disposición a colaborar y abriría el camino a otro tipo de colaboración”, dijo, dando como ejemplo la repatriación de Joshua Michael Hakken y su esposa, Sharyn.

Se presume que Cuba aloja a decenas de prófugos estadounidenses de las décadas de 1960 y 1970, muchos de ellos veteranos de milicias nacionales como las Panteras Negras.

Pero La Habana ha mostrado claramente en años reciente que no tiene interés en convertirse en refugio de delincuentes comunes, y ha deportado a sospechosos de homicidio, abuso sexual y secuestro que viajaron a la isla para huir de la justicia estadounidense.