Reina de los cuerpos con curvas

La puertorriqueña Denise Bidot triunfa en la pasarela internacional de las tallas grandes

NUEVA YORK – Denise Bidot siente orgullo de pies a cabeza cuando escucha el refrán popular: “Tú con tantas curvas y yo sin frenos”. A diferencia de muchas mujeres, para la puertorriqueña de 27 años su cuerpo digno de una escultura de Botero es la llave para ser lo que siempre ha querido.

Ella es la imagen de firmas como Macy’s, Nordstrom, Old Navy y Forever 21, las cuales han encontrado una mina de oro en satisfacer el mercado de las llamadas mujeres “plus size” o de tallas grandes.

Para llegar allí, desde hace siete años ha tenido que valorar cualidades que muchas féminas, cegadas por los convencionalismos, no ven en sí mismas.

Desde niña, la protagonista del reality show del canal latino por cable nuvoTV, “Curvy Girls”, quien además es parte del especial de HBO “Habla Women” (a transmitirse el 18 de abril), quiso moverse en el mundo de la televisión y el cine.

Su ambición la llevó a Los Ángeles sola en busca de oportunidades, cuando apenas tenía 18 años. Allí descubrió que su “cara linda” no era suficiente para brillar en la gran pantalla.

“Yo ni siquiera era muy grande, talla 6 o 7, y siempre estaba en buena forma física, pero [su cuerpo voluminoso] fue la razón por las que puertas no se me abrieron”, recordó quien aspira pronto tener su propia línea de ropa para gente “rellenita”.

Esa realidad la hizo refugiarse tras bastidores y dedicarse al maquillaje profesional para películas, hasta que una amiga modelo y una fotógrafa muy conocida en Los Ángeles le sembraron la curiosidad por el modelaje.

“La fotógrafa veía algo en mí que yo no notaba y me llamó casi por un mes para hacerme una sesión de fotos”. Finalmente, aceptó y cuando estuvo delante de la cámara, aún sin saber qué hacer al inicio, descubrió su verdadero yo.

Esas imágenes, que aparecieron en el sitio web plusmodels.com, fueron el gancho para decenas de clientes potenciales, entre los que destaca la firma de ropa íntima que le dio su primer contrato.

“En mi vida me he sentido tan bella como en ese momento”, admitió sin pudores. Aunque Bidot defiende el principio de que la belleza interior vale más que cualquier rostro perfecto, el de ella es una de las “Faces to Watch” (caras que hay que seguir) en 2013, según la popular revista Cosmopolitan.

Esos $500 que ganó ese día hoy son una mínima parte de lo que cobra por modelar para casas como Lane Bryant, y por recorrer el mundo para fotografiarse en lugares maravillosos.

“Siempre bromeaba diciendo que mi primer viaje a Europa me lo pagaría un cliente y así fue”, rememora de su experiencia modelando en las playas de Tenerife, una de la Islas Canarias españolas.

Actualmente, lo que más disfruta de ser famosa – confiesa – es servir como embajadora de muchas que como ella no tienen el esqueleto a flor de piel. Hoy se mantiene en contacto constante con sus seguidoras a través de las redes sociales.

“Mi mamá siempre ha batallado con su peso y, como mucha gente, siempre pensaba que iba a ser diferente si cambiaba, pero la realidad es que debemos acabar con la mentalidad de que ser flaca es saludable”, explica.

Si bien está consciente de que la obesidad es el mayor problema de salud en Estados Unidos, ella asegura ser la mejor evidencia de que hay maneras de tener un cuerpo con curvas sin poner en jaque a la salud.