La pobreza no se puede ignorar

La temporada electoral en la ciudad de Nueva York ya comenzó, y muchos de los problemas que no se han debatido durante un cuatrienio serán destacados en los próximos meses entre los candidatos para la Alcaldía y los electores de esta ciudad. Unos de los problemas más críticos es el del nivel de pobreza y la brecha financiera entre los diferentes sectores sociales y raciales que completan la ciudad.

De acuerdo a las cifras del Center for Economic Opportunity, estas presentan un futuro sombrío para la próxima administración. Los niveles de pobreza entre los grupos raciales muestran como durante los últimos cinco años, se ha afectado en particular nuestra comunidad latina. Para 2011, el 25.3% de los latinos de la ciudad viven bajo el nivel de pobreza. Estos números se fueron incrementando, mientras los salarios y ayudas fueron disminuyendo.

Para 2011, el nivel de pobreza de la ciudad es mucho más alto que el nivel nacional, el de los inmigrantes naturalizados e indocumentados también sobrepasa por un gran porcentaje el de los ciudadanos. Las familias monoparentales componen el 30% de las familias pobres de la ciudad. Los jóvenes menores de 18 años y las personas mayores de 65 años también caen en esta alta tasa de pobreza que arropa la ciudad.

No cabe duda de que las partes más afectadas y vulnerables son las mismas que se han visto afectadas por los recortes en los presupuestos a servicios que usualmente ayudarían el avance social de estas comunidades. Entre estos recortes que afectarán el presupuesto están los subsidios de vivienda, cupones de alimentos, programas para después de la escuela, y programas para la comunidad de ancianos entre muchos más.

Los candidatos que comienzan sus rondas de debates y súplicas a los votantes deben tener en cuenta el duro camino que les espera con un presupuesto limitado. El próximo alcalde enfrentará recortes eminentes, lo que significa que en los primeros debates oficiales dirigidos a la atención general de la población, esperamos escuchar, no de los números y promesas, sino de soluciones e ideas para reducir el nivel de pobreza en la ciudad.