La mitad de las sedes están sin acabar a un mes de la Copa Confederaciones

Tres de las seis sedes de la Copa Confederaciones de Brasil todavía tienen importantes obras pendientes cuando falta sólo un mes para el partido inaugural, el próximo 15 de junio, de este torneo concebido como el ensayo general del Mundial de 2014. El secretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, afirmó hoy que discutirá con las autoridades de Sao Paulo sobre los atrasos en las obras de su estadio mundialista y advirtió que no descarta quitarle el partido inaugural del Mundial.

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La mitad de las sedes están sin acabar a un mes de la Copa Confederaciones
Fotografía de archivo del estadio Maracaná, la joya del Mundial en Río de Janeiro, Brasil. EFE/Archivo

Río de Janeiro, 14 may (EFE).- Tres de las seis sedes de la Copa Confederaciones de Brasil todavía tienen importantes obras pendientes cuando falta sólo un mes para el partido inaugural, el próximo 15 de junio, de este torneo concebido como el ensayo general del Mundial de 2014.

Brasilia, 14 may (EFE).- El secretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, afirmó hoy que discutirá con las autoridades de Sao Paulo sobre los atrasos en las obras de su estadio mundialista y advirtió que no descarta quitarle el partido inaugural del Mundial.

La Copa Confederaciones reunirá el mes próximo a Brasil, como anfitrión; España, la campeona mundial, y los vencedores de los torneos continentales: Uruguay, México, Nigeria, Japón, Tahití e Italia, como subcampeona de Europa.

“Habrá una discusión con Sao Paulo sobre el estadio. Vamos a sentarnos y ver qué está ocurriendo. Ya dijimos que se tienen que apresurar”, dijo Valcke en una rueda de prensa después de una visita de inspección al estadio Nacional de Brasilia.

El Estadio Nacional de Brasilia y el Maracaná de Río de Janeiro, respectivas sedes de la inauguración y la final, están todavía sin acabar y el Arena Pernambuco de Recife aún precisa de concluir las obras viarias necesarias para el acceso del público.

Responsables del Arena de Sao Paulo afirmaron recientemente que las obras serán concluidas en diciembre, el plazo estipulado por la FIFA, pero que tendrían que posponer la instalación de dos gradas temporales que solo se usarán en el Mundial de Brasil 2014.

Belo Horizonte (Mineirao) y Fortaleza (Castelao) fueron las únicas sedes que cumplieron a rajatabla el calendario de la FIFA, que había puesto de fecha límite el pasado diciembre, mientras que Salvador, con un ligero retraso, también concluyó las obras y ya ha realizado dos partidos de pruebas en su estadio Fonte Nova.

Valcke recordó que la FIFA tiene de límite hasta el 1 de agosto, fecha en la que se comenzará a vender las entradas del Mundial, para hacer cualquier alteración en el calendario de partidos.

El secretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, visitó hoy el estadio Nacional de Brasilia y dijo sentirse con “más confianza” debido al “avance impresionante” en las obras realizado desde enero.

“No se olviden, y no es una amenaza: podemos cambiar todo hasta el primero minuto de la venta de entradas”, puntualizó el responsable de la FIFA que, no obstante, aseguró que el deseo del organismo es mantener las doce sedes del Mundial.

El estadio capitalino será inaugurado el próximo sábado, con la final del campeonato regional, y después se utilizará apenas en el partido de apertura de la Copa Confederaciones, que citará a Brasil y Japón el 15 de junio ante 70.064 espectadores..

El 76 por ciento de las obras del estadio ya han sido concluidas, según los cálculos más recientes de la constructora Odebrecht, que actualmente tiene a 1.420 trabajadores en el proyecto.

El Maracaná de Río, que recibirá mañana la inspección de Valcke, celebró el pasado 27 de abril un partido con un público reducido, 27.500 personas, equivalente al 30 % del aforo, pero todavía miles de obreros trabajan en los últimos retoques tanto dentro como en los accesos del coliseo que acogerá la final el 30 de junio.

El Corinthians, club propietario del estadio, reaccionó a las palabras de Valcke y dijo en un comunicado que “no acepta ninguna presión” de la FIFA.

Se espera que el estadio carioca esté concluido el 2 de junio, fecha del amistoso entre Brasil e Inglaterra, el primer partido con el aforo completo de 76.804 localidades.

El club afirmó que le causan “extrañeza” las declaraciones de Valcke porque, en el caso de este estadio, el dirigente “extendió” el plazo de entrega de las hasta febrero de 2014, según el comunicado.

La otra sede atrasada es Recife, donde debutarán España y Uruguay el 16 de junio y que todavía tiene pendiente la conclusión de las obras de una estación de metro y de las carreteras y viaductos que dan acceso al estadio, en las afueras de la ciudad.

La nota también recordó que el proyecto original contemplaba la construcción de un estadio de 48.000 asientos que se modificó para “servir a la ciudad, al estado y al país”.

Este estadio, con un aforo de 44.248 personas, será el de menor capacidad en la competición, aunque promete ser uno de los más vistosos gracias a su revestimiento de etileno tetrafluoroetileno, que permitirá cambiar el color de la iluminación de la fachada dependiendo del partido.

Por ello se aceptó la instalación de gradas temporales para elevar el aforo a 68.000 localidades y poder cumplir con las exigencias de aforo de la FIFA para el partido inaugural.

Al margen de los atrasos de las obras, que la FIFA exige que no se repitan en las otras seis sedes del Mundial, la Copa Confederaciones ha enfrentado otras polémicas como el aumento excesivo de los presupuestos de los estadios.

El Maracaná es, por el momento, el estadio más caro, después de que el costo de su reforma se haya elevado paulatinamente.

En 2009 la gobernación calculó que la reforma costaría 500 millones de reales (unos 250 millones de dólares de hoy), ese valor subió a 705,6 millones de reales (unos 352 millones de dólares) cuando la obra se licitó y, tras varias revisiones, se ha disparado hasta 1.049 millones de reales (cerca de 524 millones de dólares).

El estadio de Brasilia no se queda atrás, costará 1.015 millones de reales (unos 507 millones de dólares), según el presupuesto más reciente, que será el único pagado integralmente por fondos públicos.

Los únicos estadios totalmente nuevos son los de Brasilia y Recife, mientras que el de Salvador, aunque también se ha levantado de los cimientos, fue proyectado respetando el diseño del Fonte Nova original, con forma de herradura y sin gradas en uno de los fondos.

La expectación por la Copa Confederaciones en el autodenominado “país del fútbol” es máxima. Hasta este lunes se vendieron 622.613 entradas, el 74 por ciento del total, en su gran mayoría a clientes brasileños.

Las ventas por internet se extenderán hasta mañana y a partir del 1 de junio, también se podrán comprar en las taquillas de las ciudades organizadoras.