Detengan el estancamiento del Dream Act

La victoria simbólica del Dream Act en la Asamblea Estatal en Nueva York todavía no tiene fecha ni impulso para ser discutida en el Senado. A pesar de esto, aquellos a favor de la propuesta celebraron la victoria. Los asambleístas rápidamente enviaron comunicados de prensa y recibieron con los brazos abiertos a los Dreamers y alabaron sus acciones.

En lugar de celebrar, deberían seguir trabajando. El DREAM Act de Nueva York permitiría a los estudiantes indocumentados que cumplan con los requisitos de la matrícula estatal para acceder a la ayuda financiera estatal.

La propuesta tiene pocas posibilidades de convertirse en una legislación si ambos presidentes camerales Jeffrey Klein (D-Distrito 34) localizado en El Bronx y Dean Skelos (R-Distrito 9) en Rockville Centre.

Skelos representa a constituyentes en un área estatal conservadora y cualquier sentimiento a favor de inmigrantes le costaría en una reelección. Skelos, también está en la espera de la reforma federal, algo que utiliza como excusa para no tocar los temas de inmigración en el ámbito local. No cae en cuenta que los republicanos en el congreso saben muy bien las consecuencias de actuar en contra de los derechos de los inmigrantes.

El demócrata de la Ciudad, Jeffrey Klein está atado a la idea de solo discutir la propuesta de los Dreamers si se incluye la medida para la expansión de casinos en el estado. Pero, la ley del Dream Act se introdujo en el 2011, cuando dicha expansión no era discutida.

La simple razón del el senador Klein, para acondicionar la medida a sus intereses es una táctica absolutamente sorprendente, ya que la propuesta en méritos, estudios y análisis se merece ser discutida y eventualmente legislada.

De acuerdo al Instituto de Política Fiscal y el centro de Política de inmigración, las proyecciones indican que un grupo de estudiantes con mejor educación, graduados y efectivamente activos en la fuerza laboral, contribuirían mejor a la salud económica de la ciudad, en unos 5 a 6 de estos graduarse. O sea, el Dream Act estatal es una inversión, no una perdida.

Los asambleístas deberían detener sus celebraciones y luchar para que Klein y Skelos y El Gobernador Cuomo, logren que la propuesta se convierta en Ley.