Castigo por muerte de ‘migra’

Méxicano se declara culpable en ataque de agente fronterizo
Castigo por muerte de ‘migra’
Un agente de la Patrulla Fronteriza camina al lado de la valla que divide a Estados Unidos de México en el desierto de Arizona.
Foto: AP

PHOENIX, Arizona.— Un juez federal fijó ayer para el próximo 10 de septiembre, la fecha en que se dictará sentencia al mexicano Manuel Osorio Arellanes, quien se declaró culpable de participar en el homicidio de un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

Osorio Arellanes se declaró culpable en octubre pasado del cargo de homicidio en primer grado en la muerte del agente fronterizo Brian Terry.

El agente murió el 14 de diciembre de 2010 al ser atacado a balazos por varios hombres que traficaban droga en un área cercana a Nogales, Arizona, a unos 16 kilómetros al norte de la frontera con México.

De los cinco implicados en el homicidio, Osorio Arellanes es el único que se ha declarado culpable.

Otros cuatro sospechosos de haber participado en la muerte de Terry, están bajo custodia y dos más permanecen prófugos.

El mexicano fue detenido la noche en que ocurrieron los hechos cerca del lugar del homicidio.

De acuerdo con las autoridades, Osorio y sus cómplices se enfrentaron a balazos con agentes de la Patrulla Fronteriza al ser sorprendidos transportando consigo un cargamento de marihuana y el agente murió al ser alcanzado por las balas.

Los cinco habían entrado ilegalmente a territorio estadunidense desde territorio mexicano la noche del 14 de diciembre de 2010 con el propósito de robar a los traficantes de drogas sus cargamentos.

El homicidio se mantiene como un caso relevante en Estados Unidos, luego de que dos rifles automáticos AK-47 encontrados en el lugar de los hechos, formaran parte de las armas de contrabando a México bajo la Operación “Rápido y Furioso”, que permitió a los traficantes enviarlas a ese país aún cuando eran monitoreados por agentes federales.

El escándalo por ese programa sigue vigente en las cúpulas políticas de Washington.

El operativo estaba diseñado para rastrear las redes de contrabando de armas a México, pero para hacerlo se permitió que cientos de rifles y pistolas fueran transportadas ilegalmente.