Ataca a Miss Utah el mismo mal que a Miss Venezuela

¿Serán culpables los nervios o el escenario de Las Vegas?

Ataca a Miss Utah el mismo mal que a Miss Venezuela
La conductora Giuliana Rancic mira al suelo mientras Marissa Powell se hunde al responder la pregunta final.
Foto: AP / Jeff Bottari

Seis meses después de que Miss Venezuela dejara al mundo con la boca abierta al perder la corona de Miss Universo por responder de forma incoherente la pregunta final, anoche, durante el certamen de Miss USA, Marissa Powell, Miss Utah, pareció rendirle tributo en el mismo escenario de Las Vegas.

Como algunos recordarán, el pasado 19 de diciembre, la despampanante belleza venezolana Irene Sofía Esser Quintero, opacaba a todas las candidatas a la corona de Miss Universo. Para los televidentes, no existía la menor duda de que por su belleza, porte, elegancia, vestido de gala de ensueño y proyección, la nueva Miss Universo era Irene… hasta que le tocó responder la pregunta final.

Un decepcionante “ohhhhhhh” se pudo escuchar a través de los distintos países que siguen con fervor ese certamen y en solo horas los usuarios de redes sociales otorgaban a Irene el premio de “la mejor cantinflada de 2012”.

Nunca sabremos si anoche Miss Utah, Marissa Powell, buscaba hacerse con ese galardón, pero de que lo intentó, no hay duda. Por lo menos, hoy celebra un logro y es que al igual que ocurrió con Miss Venezuela, de quien se habló más que de la nueva Miss Universo, hoy son muy pocos los que hablan de la nueva Miss USA, Erin Brady (Connecticut), y millones los que mencionan a Powell, tercera finalista del certamen y quien ofreció una respuesta a la pregunta final capaz de despertar a las momias del Luxor.

Cuando la jueza NeNe Leakes le preguntó a Powell qué decía de nuestra sociedad el hecho de que las mujeres, jefas de familia, aún no reciben la misma compensación económica que los hombres, la belleza de Salt Lake City dio rienda suelta a su ingenio. “Creo que podemos relacionar esto a la educación y cómo estamos tratando de continuar enforzándonos…” alcanzó a decir antes de pausar y sonreír, evidenciando en cámara que había perdido el hilo. Entonces, continuó: “tratando de ver cómo crear trabajos”… “Ese es el mayor problema ahora mismo”.

Tras recibir varios aplausos, Miss Utah tomó fuerzas y añadió: “Ese es el mayor problema y pienso que los hombres son vistos como los líderes en esto, así que necesitamos descifrar cómo lograr una mejor educación para resolver este problema. Gracias”.

Los medios estadounidenses achacan la situación a los nervios, pero no falta quien piense que algo hay en Las Vegas, donde por segunda ocasión (en cuestión de certámenes de belleza) queda demostrado que lo que ahí pasa, se conoce de inmediato a través del mundo.