Represalia política para los republicanos

Esta semana, la ardua lucha hacia una reforma migratoria tomó un giro drástico. El comité judicial de la Cámara de Representantes, dirigidos por una mayoría republicana, aprobó su primera ley propuesta de inmigración – la SAFE Act, introducida por el representante Trey Gowdy (R-SC).

El proyecto de ley permitiría a los gobiernos estatales y locales a ejercer las leyes federales de inmigración, y proveería financiamiento para llevar a cabo la tarea.

La propuesta criminaliza a los inmigrantes y sirve como un retraso al progreso que se ha logrado por los últimos años en combatir leyes similares estatales como la SB1070 en Arizona o la HB 56 de Alabama.

Debido a que la ACT Safe convierte la entrada ilegal – que actualmente es un delito menor — en un crimen federal, millones de inmigrantes indocumentados y comunidades enteras estarían en riesgo de ser tratados como delincuentes y no como infractores de la ley civil.

La propuesta no solo es un ataque a la comunidad inmigrante indocumentada, sino a todas las personas que estos funcionarios encargados de hacer cumplir la ley perciben como inmigrantes indocumentados. Así que abriría la puerta a “racial profiling” de los latinos y otros grupos y discriminación.

Llamar a esta ley “reforma” seria aislarse de la realidad. El partido republicano ha ignorado todos los hechos, estadísticas y el historial de este tipo de medidas – el más reciente siendo la decisión que emitió la Corte Suprema en contra el estado de Arizona. La corte estableció que los estados no pueden imponer sus propias condiciones a leyes federales.

¿Qué mensaje están enviando Gowdy y sus colegas? ¿Que su partido quiere atraer a los latinos, pero a la misma vez legalizar la discriminación, racismo y persecución contra nosotros?

El partido republicano no puede permitir que representantes como Gowdy se apropien de la reforma migratoria, ya actúen de una manera irresponsable que ponga en juego los derechos civiles, no solo de la comunidad inmigrante, sino de la diversa población de los Estados Unidos.

Así que el Partido Republicano tiene que tomar una decisión: ¿ van a ser más abiertos a una reforma migratoria justa y humana? ¿O es que va a volver a trazar un bosquejo y obedecer la franja de la derecha?

Esta última garantiza la misma represalia política que en 2012 que los dejó fuera de la Casa Blanca.