Héctor López: parte de la gloria de los Yankees

Uno de los siete panameños que han defendido la franela de los 'Bombarderos' de El Bronx vuelve a Nueva York para el tradicional Juego de Veteranos
Héctor López: parte de la gloria de los Yankees
Héctor López con el uniforme Yankee.
Foto: AP

NUEVA YORK — Más de medio siglo ha pasado desde que Héctor López saboreó la gloria, pero el recuerdo de ganar la Serie Mundial con los Yankees está tan fresco como si hubiese ocurrido ayer.

López —uno de los siete panameños que han defendido a los Yankees— vuelve a Nueva York para el tradicional Juego de Veteranos de los ‘Bombarderos’, que tendrá lugar mañana en su estadio de El Bronx.

Aunque fue el segundo pelotero canalero que debutó en las Grandes Ligas, López cimentó el camino para sus compatriotas en las Mayores.

El primer panameño en estrenarse en la ‘gran carpa’ fue Humberto Robinson (20 de abril de 1955, con los Bravos de Milwaukee); 22 días después (12 de mayo) López debutó con los Athletics de Kansas City.

López fue también el segundo beisbolista hispano en jugar con los ‘Bombarderos’ de El Bronx. El primero fue el cubano Willy Miranda, en 1953, tras jugar con los Washington Senators (1951), Chicago White Sox (1952), St. Louis Browns/Baltimore Orioles (1952; 1953; 1955–1959).

Destacado con el bate, López llegó a Nueva York en 1959 en un canje con Kansas City. Durante su estancia con los Yankees (1959–1966) López compartió los jardines con dos inmortales: Mickey Mantle y Roger Maris.

“Los Yankees es el mejor equipo del mundo y tuve el chance de jugar con un gran equipo; fueron muy buenos tiempos cuando estaba allí”, manifestó don Héctor durante una charla telefónica desde Tampa, donde reside.

“Allí estaban Mickey Mantle, Whitey Ford, Yogi Berra, Elston Howard, (Bill) ‘Moose’ Skowron y toda esa gente”, continuó don Héctor, que el 9 de julio cumplirá 84 años.

A sabiendas de que la discriminación racial estaba a la orden del día en la década de 1960, le preguntamos sobre el trato que recibió.

“Me trataban muy bien”, respondió. “Todos los peloteros eran profesionales y jugábamos pelota sin importar ser latinos o negros”.

Mañana, López estará participando en otro ‘Juego de Veteranos’ y tendrá la oportunidad de compartir con compañeros de antaño, como Berra, Whitey Ford y el puertorriqueño Luis ‘Tite’ Arroyo.

Nacido en 1929, en Colón, en la costa atlántica panameña, López debutó en Grandes Ligas el 12 de mayo de 1955 con los Kansas City Athletics, que el 26 de mayo de 1959 lo canjearon a los Yankees, club en el que se retiró en 1966, tras ganar dos anillos de Serie Mundial, en 1961-62.

Aunque López compartió los jardines con dos luminarias como Maris y Mantle, no fue hasta su primera temporada completa con los Yankees que empezó a patrullar los jardines.

“Cuando fui a jugar en las Grandes Ligas, yo era shortstop y me pusieron en segunda, tercera (bases), jardines, en todo lado”, relató, indicando que en sus primeros partidos con los Yankees siguió defendiendo la antesala y en 1960 ya le asignaron el outfield.

Entre tantos buenos recuerdos de su trayectoria con los Yankees, el que más atesora don Héctor es haber ganado la Serie Mundial de 1961.

“Contra los Cincinnati (Reds) empujé siete carreras”, recordó. Cinco impulsadas fueron en el quinto juego, que amarró el título con victoria de 13-5.

“En ese tiempo yo no jugaba mucho y en ese partido (quinto) hice un triple y un jonrón”, añadió. En ese juego decisivo también atrapó el fly de Vada Pinson para el último out de la Serie. Su contribución fue decisiva para que los Yankees ganaran el 19 título de campeones del ‘Clásico de Otoño’.

En el cuarto partido,, López empujó dos carreras y los Yankees blanquearon 7-0 a los Rojos; era el segundo triunfo de Ford, que le valió para ser nombrado el Jugador Más Valioso del campeonato.

EL DIARIO/LA PRENSA se hizo eco del éxito de López en sus páginas. Y él lo sabe. “Yo tengo muchos recortes que escribieron de mí, pero ya no puedo recordar todo eso, no, pero están ahí”, señaló.

Y en su corazón guarda el apoyo que recibió de la comunidad hispana en Nueva York. “Tú sabes que en El Bronx había mucho latino y los latinos gustan de la pelota”, dijo.

‘Tite’ Arroyo es otro veterano que participará en el evento de mañana. “Un buen amigo mío”, dijo López sobre el relevista puertorriqueño.

“El era un buen pitcher; el año que Whitey Ford ganó 25 juegos (1961), él le salvó como 16 de sus triunfos”, continuó. Las estadísticas revelan que fueron 13.

Con 29, Arroyo, un relevista zurdo, fue líder de salvamentos de la Liga Americana de 1961. Además, ganó 15 juegos ese año, lanzando 119 innings y 2.19 de ERA.

López indicó que no mantiene contacto con muchos de sus compañeros de los Yankees de entonces.

“No, porque todos los peloteros están por allá, por acá, por todos lados. Pero cuando llega la Navidad, yo trato de mandarles una tarjeta”, aseguró.

Como reside en Tampa —donde está el complejo de entrenamiento primaveral de los Yankees— indicó que a veces va a hablar con los peloteros, y mencionó que lo ha hecho con Derek Jeter y el dominicano Robinson Canó.

López no ocultó su emoción por los logros conseguidos por su compatriota, Mariano Rivera: ganador de cinco Series Mundiales (1996, 1998–2000 y 2009); nombrado MVP en el campeonato de 1999; líder de salvamentos en las Mayores en tres temporadas (1999, 2001 y 2004); convocado a 12 Juegos de Estrellas, entre tantos logros.

“Ese es el hombre, Mariano es el hombre”, dijo López después de lanzar una pequeña carcajada.

“No tengo mucho tiempo para verlo, solamente cuando están aquí en el ‘spring training’ porque él vive en Nueva York”, se lamentó.

Sin considerar el juego de anoche contra los Rays, Rivera acumula 633 salvamentos en temporada regular; también suma 76 triunfos y 59 derrotas, con 2.20 de ERA.

Mariano, de 43 años, anunció que ésta será su última temporada y va a terminar como líder de salvamentos de todos los tiempos en las Grandes Ligas, algo que emociona a don Héctor.

Aunque deben pasar cinco años desde el retiro de un pelotero, se da por descontado que Rivera ingresará al Salón de la Fama en la primera papeleta.

Por ahora, don Héctor —que fue el manager de Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol de 2009— disfruta de su retiro y sigue de cerca al equipo con el que cosechó la gloria. Dijo que siempre los ve jugar por televisión o en el estadio cuando los Yankees visitan a los Rays en Tampa.

Mañana, López y Rivera compartirán el diamante del Yankee Stadium. López saltará al campo de juego temprano, para el encuentro No. 76 de sus viejas glorias, programado para las 11:15 a.m.

Una vez finalizado el partido de los veteranos, será el turno del equipo de Mariano, desde las 2:05 p.m., en el cierre de la serie de cuatro juegos contra los Rays de Tampa Bay.

Mariano ni siquiera había nacido cuando don Héctor disfrutraba del éxito con la franela de El Bronx. Pero mañana, los dos íconos del Itsmo estarán juntos y por siempre en la gloria de su país.