Van tras los ‘vulnerables’
Activistas intentan persuadir a congresistas republicanos
Activistas pro inmigrantes tienen la mira puesta en un puñado de congresistas republicanos de California cuyo voto es necesario para que la Cámara de Representantes produzca su versión de la ley de reforma migratoria que ya se aprobó en el Senado federal.
Hoy martes, una coalición de estos grupos se hará presente en cinco oficinas locales del partido republicano, en Burbank, Arcadia, Bakersfield, Orange y Fresno para hacer presión sobre estos congresistas, varios de los cuales se asientan en distritos cuyo balance demográfico está cambiando, o donde grupos de interés están a favor de la reforma migratoria.
“Creemos que hay la posibilidad de crear un cambio y que los números de votantes en esos distritos que son latinos e inmigrantes han crecido lo suficiente para establecer un diálogo más intenso con esos legisladores”, dijo Jorge Mario Cabreza, portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de LA (CHIRLA), uno de los grupos participantes.
Los grupos dividen a los congresistas en “posibles” e “imposibles”, como les llaman popularmente a estos últimos– antiinmigrantes de hueso colorado que no votarán nunca por una reforma. Entre ellos está Tom McClintock (Distrito 4, Fresno) quien a menudo se refiere a los “anchor babies” y favorece quitar la ciudadanía a hijos de indocumentados.
No obstante, hay cuatro republicanos en California cuyos distritos han ido cambiando demográficamente hasta tener una importante cantidad de votantes latinos: Jeff Denham, David Valadao, Gary Miller y Buck McKeon. El Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU) lanzó esta semana una campaña radial de 200 mil dólares enfocándose en 10 republicanos vulnerables, incluyendo a estos cuatro, para que apoyen la reforma integral de inmigración.
Gary Miller, por ejemplo, tiene 36% de electorado latino en su distrito y otro creciente grupo de votantes asiáticos. “Le recordaremos que su distrito ha cambiado y que tiene que adaptarse a ese cambio”, dijo Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA.
Otro congresista clave es Kevin McCarthy (D 23, Kern-Tulare), que tiene una posición de liderazgo en la Cámara. McCarthy tiene en sus oficinas una foto gigante de su familia. Los activistas planean recordarle que los inmigrantes también tienen familias y que las quieren mantener unidas, dijeron.
Otro es Darrel Issa (R-49, San Diego) que como líder del partido sería vulnerable a la idea de que el futuro de esa tolda depende de su imagen ante los latinos y votantes moderados. “Este es un voto indispensable”, dijo Salas. “Issa está en el Comité Judicial y necesitamos 21 votos para que la legislación salga de ahí”. Otro sería Paul Cook, que es un coronel retirado y que podría ser persuadido por las historias de familias militares que están enfrentando la deportación de uno de sus miembros.
“Queremos no sólo llevarle nuestras historias sino movilizar a empresarios y otras personas de su distrito que podrían persuadirlo”, dijo Anabella Bastida, representante de COFEM, Consejo de Federaciones Mexicanas de Norteamérica que también forma parte de la coalición.
Los activistas, que han respaldado “a regañadientes” (según Cabrera), la versión de la reforma aprobada en el Senado con 46 mil millones en fondos para más seguridad fronteriza, pretenden empujar a que por lo menos haya un voto “si o no” de la reforma del senado, aunque el liderazgo de la Cámara ya he dicho que no llevarán dicha versión a voto y que presentarán su propia reforma. No obstante hasta ahora sólo se han visto proyectos restrictivos en comité.