Latinos en NYC perdonan a políticos infieles (fotos)

Analistas anticipan que candidatos locales involucrados en escándalos sexuales no serán muy castigados por el electorado

Nueva York — Los latinos son más propensos a perdonar las infidelidades, al menos las de los políticos, a juzgar por las más recientes encuestas sobre preferencias electorales en la ciudad.

Candidatos a posiciones en el gobierno local que se vieron involucrados en escándalos sexuales, como Anthony Weiner y Eliot Spitzer, poco serán castigados por el voto hispano, según pronostican analistas políticos y reflejan las mediciones que los colocan a la cabeza entre todos los aspirantes.

Ángelo Falcón, presidente del Instituto Nacional para Políticas Latinas, alertó que la opinión de las personas que se refleja en las encuestas “no tiene efecto en los electores a la hora de votar”, pero otros expertos leen aún más allá de los números.

El sociólogo Ted Henken, profesor de Baruch College, sostuvo que el votante hispano le da mucho menos importancia a la vida privada de un candidato, especialmente por “la cultura machista” que impera en esta comunidad.

A la hora de ir a las urnas, al parecer, para ellos poco importaría que el aspirante a alcalde Anthony Weiner perdiera su puesto de congresista en 2011, al descubrirse que envió fotos suyas desnudos a otras mujeres a pesar de estar casado. Tampoco que su compañero demócrata Eliot Spitzer, quien busca ser el nuevo contralor de la ciudad, tuviera que dimitir como gobernador del estado en 2008 por contratar prostitutas.

Estos deslices, advirtió Henken, “no hacen un daño mayor entre el votante hispano, si se compara con el votante no latino”, porque lo más importante para el primero es lo que ofrecen esos políticos para mejorar su vida diaria.

La mejor prueba fue el sondeo entre latinos demócratas registrados para votar en las primarias del 10 de septiembre, dada a conocer la semana pasada por NBC4/Wall Street Journal/Marist. En ella, Spitzer obtuvo 46% de las opiniones a favor sobre su oponente, el actual presidente del condado de Manhattan, Scott Stringer, que ganó 29%.

También otra consulta sobre los aspirantes a la Alcaldía —realizada por el mismo grupo en junio— dio a Weiner 25% de ventaja, sobre la presidenta del Concejo Municipal, Christine Quinn, quien hasta el momento lideraba las encuestas y en esa sólo obtuvo 21%.

Con los casos de corrupción, el elector latino “se escandaliza igual que el resto de la opinión pública”, aseguró Henken. Pero no es de extrañar que si el político corrupto es un hispano cuente con el “apoyo étnico” si luego se postula a un cargo oficial, puntualizó.

Según el sexólogo Carlos Lugo, “aunque [la infidelidad] no es ética ni adecuada en nuestra cultura, se ve como algo normal”, lo que puede traducirse en “admiración tanto para hombres como para mujeres de la comunidad hispana. De ser así, alertó el experto, “podría pronosticarse que los candidatos (Spitzer y Weiner) estarían bien parados dentro de un sector del electorado”.