El desafío de diversidad para el próximo alcalde

El nuevo grupo de novatos en probatoria que entra al Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY) representa progreso en una agencia que en el pasado se ha resistido a la diversificación. Pero seamos sinceros sobre cómo la ciudad llegó hasta aquí.

De la nueva clase de 2013, 37% son hispanos. El FDNY está compuesto del solo 10% de latinos en una ciudad donde la población hispana llega al 30%.

Durante la ceremonia de juramentación el lunes, el alcalde Michael Bloomberg dijo: “En los casi 12 años en que hemos estado a cargo, la proporción de bomberos de minorías ha alcanzado casi el doble”.

Pero lo que no mencionó fue la demanda por parte de la Vulcan Society, una organización que representa a bomberos afroamericanos, gracias a la cual comenzaron los cambios. Como escribió Nicholas Garufis, el juez a cargo del caso, en 2012: “El uso de prácticas discriminatorias de reclutamiento por parte de la ciudad ha persistido a través de numerosos cambios de liderazgo municipal. La evidencia dada en este caso le da al tribunal poca esperanza de que el alcalde Bloomberg o su personal directivo tienen alguna intención de encarar la labor de poner fin a la discriminación en el FDNY”.

Entre fuertes ataques de la administración y editoriales en las páginas de algunos periódicos en inglés, en 2013 un tribunal de apelaciones ratificó la orden del juez Garufis, de que el FDNY dedique 293 puestos a minorías: 86 para afroamericanos y 107 para hispanos.

En la larga lucha para acceso equitativo a trabajos manuales, los afroamericanos, latinos y asiáticos no han tenido otra opción que recurrir a la ley. Vimos esto en el Departamento de Policía, donde una vez los latinos alguna vez fueron disuadidos de aplicar y donde se usaron otras tácticas –como un requisito de estatura para evitar que ingresaran al cuerpo policial, que eventualmente fue descartada como discriminatoria.

Pero la fuerza laboral municipal, en todos los niveles, debe reflejar el perfil demográfico de la ciudad. Esto aplica al ayuntamiento.

A pesar de que la población blanca no hispana de NYC es 30%, la administración Bloomberg empleó a blancos en más del 70% de los puestos superiores. El Instituto Nacional de Política Latina, en un informe reciente, criticó al alcalde por la falta de transparencia en los datos de empleo más recientes.

En 2014, esta situación tiene que cambiar. Quien quiera ser el próximo alcalde de esta ciudad debe comprometerse a asegurar de que la próxima administración refleje la diversidad de NYC. Desde los puestos más básicos hasta los niveles directivos y llegar más allá de los porfolios del bienestar social.

Esto no es sólo hacer lo correcto, sino que es importante para desarrollar políticas efectivas y adecuadas en una ciudad y nación que necesitan todas sus comunidades y consumidores para prosperar.