Pasemos la voz sobre el fraude migratorio

Es lamentable saber que personas inescrupulosas se aprovechan del sueño y el desespero de inmigrantes que buscan regularizar su estatus en Estados Unidos.

Cientos de personas cada año son víctimas de fraude migratorio y esta cifra seguramente se incrementaría con el boom de una supuesta aprobación de la reforma migratoria. Una reforma que aún no se ha materializado. Tenemos la obligación moral como inmigrantes de advertir a los nuestros para que no se conviertan en víctimas del engaño.

Hay que enseñarles e informarles que lo que está pasando en Washington, es sólo parte del proceso para que aprueben una reforma al sistema de inmigración del país. Lo que no es 100% seguro debido a las divisiones partidistas.

La tarea es de todos. El Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) ha dicho que no sólo los indocumentados son víctimas de fraude, también los son los residentes, ciudadanos, y aquellos que solicitan asilo político. Así que es responsabilidad de todos de evitar que miembros trabajadores de nuestra comunidad inmigrante no sólo pierdan dinero, sino proveer la oportunidad hacia una mejor vida para ellos y sus familias en este país.

Evite ser una estadística en el grupo de los estafados. Recuerde que los notarios no son abogados y no tienen la potestad para ofrecer consejos legales ni representarlo en una corte de inmigración.

Tenga claro que todavía no hay una ley de reforma migratoria, tan sólo una propuesta aprobada por el Senado, una de las dos cámaras que intervienen en el proceso hacia una legislación final.

Ahora le corresponde seguir el proceso del debate migratorio a la Cámara de Representantes, un proceso legislativo incierto que puede tomar meses y hasta años si ellos lo deciden.

La aprobación de la propuesta en el Senado, fue tan histórica como peligrosa, ya que además de crear una gran expectativa también impulsa la industria del fraude.

Si busca regularizar su estatus migratorio identifique a un representante que trabaje en una agencia u organización acreditada por la Junta de Apelaciones de Inmigración.

No se deje engañar y diga no al fraude migratorio.