window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Desafíos ecuatorianos en Estados Unidos

Este 10 de agosto, mientras que los casi 700,000 ecuatorianos viviendo en Estados Unidos celebramos el día de independencia de nuestro país natal, es importante reflexionar sobre los desafíos que sigue enfrentando la comunidad ecuatoriana en este país.

Nuestra comunidad es una que ha crecido rápidamente durante las últimas décadas y nuestros familiares han sufrido los mismos retos que afectan a la mayoría de la comunidad latinoamericana e inmigrante en Estados Unidos.

Explotación laboral, bajos ingresos, miedo de deportación – que en el 2012 rebasó más de 400,000 y muchos de ellos ecuatorianos—desempleo y subempleo por falta de estatus migratorio son solo algunos de los problemas que impactan a ecuatorianos por todo el país, y especialmente en Nueva York, donde viven más de 200,000 de nuestros familiares.

Mi familia y yo emigramos a los Estados Unidos en 1998 y construimos nuestra nueva vida en el barrio Jackson Heights de Queens. Mis padres han sacrificado mucho por mi hermano y yo. Nuestros padres y madres emigraron de nuestro país andino a los Estados Unidos en búsqueda de una vida mejor para sus hijos e hijas, pero para muchos sigue siendo una batalla.

El sueño de mis padres era que mi hermano y yo alcanzemos nuestro potencial y acceso a la educación estadounidense. Mis padres, como otros inmigrantes, constantemente han sentido el abuso y el miedo de deportación por no tener estatus migratorio.

En varias ocasiones mi padre ha sido víctima de robo de salario y fraude mientras que trabajaba en construcción y en los últimos tres años ha sido forzado de cambiar trabajos por auditorías gubernamentales del empleador causando la despedida masiva de muchos trabajadores indocumentados como mi padre. Cotidianamente, mi padre maneja su automóvil bajo miedo de ser detenido por falta de licencia de conducir a su trabajo. En Nueva York, no se proveen licencias de conducir a los que no tienen estatus migratorio.

Es por eso que en United We Dream, la organización de jóvenes inmigrantes más grande del país, seguimos en la lucha de pasar reforma migratoria, y no solo para los Dreamers, sino también para los padres y madres que tanto han sacrificado por nosotros.

Hoy es el momento de pedirle a nuestros congresistas que reconozcan nuestros derechos. Somos americanos en todo menos papeles y es tiempo que pasen reforma migratoria que incluya ciudadanía para que nuestros familiares ecuatorianos puedan salir debajo la sombra, vivir sin miedo y tener derechos en este país. Nuestros padres han dado su sangre, sudor, y lágrimas a este país. Nuestros sueños han sido plantados en estas tierras, y en estas tierras serán cosechados.

Deportaciones y separación de nuestros familiares deben parar hoy. Familias Ecuatorianas han sufrido bajo un sistema migratorio roto que necesita reparación.

Y mientras que celebramos nuestro día de independencia, debemos seguir la lucha por nuestros derechos humanos aquí en los Estados Unidos, para mejorar las vidas de no solo Ecuatorianos, sino también de todos inmigrantes viviendo en este gran país.

Contenido Patrocinado