Ronaldo vive una gran noche en el Sun Life Stadium con una acción ejemplar

El delantero del Real Madrid Cristiano Ronaldo no sólo se reivindicó ante su exentrenador José Mourinho como un gran goleador al conseguir dos de los tres con los que su equipo venció al Chelsea (3-1) en la final de la "Guinness Internacional Champions Cup" sino que también dio una de las imágenes más hermosas que se recuerdan en un campo de juego en Estados Unidos.
Ronaldo vive una gran noche en el Sun Life Stadium con una acción ejemplar
El jugador del Real Madrid Cristiano Ronaldo (i) se prepara para recibir un trofeo de Paolo Maldini después de vencer al Chelsea 3-1 el 7 de agosto de 2013, durante la final del "Guinness Internacional Champions Cup" en el Sun Life Stadium en Miami (EE.UU.). EFE

Miami (EE.UU.), 7 ago (EFE).- El delantero del Real Madrid Cristiano Ronaldo no sólo se reivindicó ante su exentrenador José Mourinho como un gran goleador al conseguir dos de los tres con los que su equipo venció al Chelsea (3-1) en la final de la “Guinness Internacional Champions Cup” sino que también dio una de las imágenes más hermosas que se recuerdan en un campo de juego en Estados Unidos.

Ronaldo, que ya había marcado el tercer gol del Real Madrid y el segundo en su cuenta particular, vio cómo un espectador vestido con la camiseta del equipo español rompió la seguridad y saltó al terreno de juego para irse directamente hacia el jugador portugués.

Cuando llegó ante Ronaldo se arrodilló y luego se levantó para abrazarlo, algo a lo que consintió el jugador del Real Madrid con total normalidad mientras escuchaba todo lo que le decía al oído el aficionado.

Ronaldo, con absoluta tranquilidad y sin hacer un mal gesto o intentar retirar al aficionado de mala manera, como sucede normalmente en estos casos dentro de los estadios de cualquier deporte profesional, se fue caminando hacia la orilla del campo donde ya estaban dos agentes del orden que, también con gran profesionalidad, lo retiraron sin que tuviesen que emplear la fuerza.

Por el contrario, el aficionado de forma correcta les fue explicando por qué había cometido la acción y que no era otra que poder estar cerca de su ídolo deportivo.

La acción de Ronaldo fue alabada tanto por su compañeros como por los jugadores del Chelsea, que fueron a felicitarlo por el gesto educado y correcto que había tenido con el espectador.

Mientras en las gradas del Sun Life Stadium, de Miami, que registró la mejor del torneo con 67.272 espectadores, se comenzó a escuchar con más fuerza el grito de “Madrid, Madrid, Madrid…”, Ronaldo y el equipo español estaban viviendo su gran noche a la espera de proclamarse campeones de un torneo que comienza con historia.