Mentiras de exmilitar lo ponen en aprietos

Salvadoreño acusado por crímenes de guerra en España enfrenta a Inmigración
Mentiras de exmilitar    lo ponen en aprietos
Inocente  Orlando  Montano espera sentencia migratoria en Boston, pero quedan pendientes cargos por crímenes de guerra en España.
Foto: AP

BOSTON, MASSACHUSETTS (AP) .— La acusación por un crimen de guerra que enfrenta un ex coronel salvadoreño en un tribunal de España podría jugar un papel central durante una sentencia por un caso de fraude migratorio la próxima semana en Boston.

Inocente Orlando Montano se declaró culpable de haber mentido en sus formularios migratorios y un juez federal podría tomar en cuenta las acusaciones contra el ex militar de 70 años cuando emita su sentencia.

Los fiscales creen que Montano mintió en los formularios en parte porque teme ser enjuiciado por un crimen cometido en 1989 en El Salvador. Montano también ocultó información sobre su trayectoria militar durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992).

La sentencia, programada inicialmente para marzo, ha sufrido varios retrasos porque el fiscal y la defensa libran una dura batalla alrededor del pasado de Montano. El fiscal arguye que el juez debe tomarlo en cuenta para la sentencia, y la defensa demanda lo contrario.

Una comisión investigadora de Naciones Unidas reportó en 1993 haber hallado evidencia que lo vincula con la muerte a tiros de seis sacerdotes jesuitas frente a sus viviendas en el campus de la Universidad Centroamericana en noviembre de 1989 durante una guerra civil de El Salvador que dejó 75.000 muertos y 12.000 desaparecidos.

Montano fue acusado en 2011 por una corte española de ser uno de los 20 militares presuntos responsables del asesinato de los jesuitas y esta acusación interrumpió la vida apacible que había llevado en Boston. En junio de 2012 fue ubicado por un diario salvadoreño y agentes del Departamento de Seguridad Nacional, que persiguen a violadores de derechos humanos que se refugian en los Estados Unidos, empezaron a investigarlo. Dos meses después lo arrestaron.

El ex militar espera su sentencia bajo arresto domiciliario en casa de su hermana en Saugus, un suburbio tranquilo al norte de la cuidad.

Los últimos movimientos de su defensa incluyen la presentación de cartas de autoridades salvadoreñas que señalan que el militar no cuenta con antecedentes penales ni judiciales en ese país y una misiva del general retirado Mauricio Ernesto Vargas en la que sostiene que su colega demostró a lo largo de su carrera un trabajo humanitario y vocación altruista, según documentos del proceso.

Cualquiera sea la sentencia, el ex militar tendrá que cumplirla en Estados Unidos, y después podría ser extraditado a España o deportado a El Salvador. Aunque la corte española acusó a Montano, el pedido de extradición aún no ha sido formalizado.