Acapulco ‘huele a miedo’

Han parado las masacres, pero no los asesinatos, secuestros y extorsiones en el puerto

ACAPULCO, Guerrero.—Los años de gloria de Acapulco, cuando era el destino preferido de las celebridades de Hollywood, los recién casados y los universitarios estadounidenses, se han ido por distintos factores, pero —sobre todo— por la ola de violencia que ha golpeado al balneario por ocho años consecutivos.

El puerto tiene el infame título de la segunda ciudad más violenta del mundo, al registrar una tasa de homicidios de 143 por cada 100 mil habitantes, solo debajo de San Pedro Sula, Honduras.

Han parado las masacres del crimen organizado que hace unos años asombraron al mundo (un solo día, en 2010, se encontraron 32 cadáveres por toda la ciudad), pero los muertos siguen apareciendo en las colonias populares, y los secuestros y extorsiones a comerciantes siguen a la alza. Los expertos hablan de un cambio en las actividades delictivas, producto de la atomización de las bandas de narcos.

Las autoridades de Acapulco celebran una reducción del 40 % en el índice delictivo, pero la ciudad huele a miedo, sus pobladores siguen espantados por la saña con la que se atacan las células del crimen organizado, derivadas de la desintegración del cártel de los hermanos Beltrán Leyva en 2005.

La Oficina Forense del balneario reporta más de 860 muertes violentas en los primeros siete meses del año, cuatro veces más que en todo 2009. Por toda la ciudad, de las zonas exclusivas a las colonias más peligrosas, abundan los locales vacantes. No se sabe cuántos bajaron la cortina para no pagar impuesto a los delincuentes. Muchos comerciantes han perdido la vida por negarse a dar la “cuota”.

Un cartel con la frase de “se vende o se renta” se colgó hace poco en una de las discotecas más famosas del puerto, “El Alebrije”. En el gremio dedicado a la vida nocturna se asegura que se debió a la violencia, ya que ahora los acapulqueños y visitantes salen menos por las noches.