Activistas presionan a Obama a detener deportaciones

Activistas piden a Obama que suspenda las deportaciones en tanto el Congreso decida sobre la reforma migratoria
Activistas presionan a Obama a detener deportaciones
Migrantes deportados cruzan la frontera en El Paso, Texas hacia México.
Foto: Archivo / AP

Mientras el Congreso se toma su tiempo en prioridades diferentes a la reforma migratoria, grupos de activistas enfocan cada vez más su energía en la acción directa para detener deportaciones y presionar al Presidente Barack Obama a tomar medidas administrativas para proteger a familias de la separación.

La prioridad, para estos grupos, son las personas como Raúl Mejía, indocumentado y padre soltero de un niño de 9 años, que este jueves, a menos de 24 horas de ser deportado, pidió en una teleconferencia de que se impida la separación de más familias.

“Hoy es mi último día en este país, llegué a los 16 años y he sido un buen ciudadano, no tengo record criminal, fui a la escuela a estudiar inglés y sacar mi GED, pagué impuestos y soy padre y madre para mi hijo”, dijo Raúl. “Lo único que quería era una mejor vida para él. Pido por favor al Congreso que apruebe la reforma para que familias como la mía puedan quedarse”.

El tiempo pasa y cada día las autoridades migratorias deportan entre 1,100 y 1,400 personas. Entretanto la Cámara de Representantes está discutiendo temas presupuestales y en la palestra está el tema de Siria y no se espera que retomen el tema de la reforma hasta octubre, indicó Clarissa Martínez, de NLCR.

“Nos estamos enfocando en octubre, porque el Congreso tiene que demostrar que realmente funciona el gobierno y de qué material realmente están hechos”, dijo Martínez.

Varios grupos activistas, entre ellos, varias de las organizaciones de “Dreamers” y la Red Nacional de Jornaleros, han enfocado sus actividades en una solicitud prioritaria: detener deportaciones y pedir a Obama que tome responsabilidad por las familias que su gobierno está separando con su celo en expulsiones, que ha llevado a números records de casi medio millón al año.

“Cuando uno tiene una herida trata de parar el sangrado”, dijo Pablo Alvarado, director de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON). “Lo que queremos es parar las deportaciones y el presidente Obama no es un espectador viendo nada más el Congreso a ver qué hace. Quien está deportando ahorita no es John Boehner (el líder republicano de la Cámara), sino el Presidente”.

Incluso líderes de organizaciones como la AFL CIO , la federación laboral más grande del país, se han manifestado a favor de la acción directa del presidente.

“Necesitamos involucrar más al Presidente en este asunto, hemos hecho un llamado por el fin de las deportaciones que es el ejercicio de la discreción del Presidente, tal y como lo hizo con DACA”, dijo Ana Avendaño, asistente para temas de inmigración del presidente de la AFL CIO. “Lo que vemos es una crisis seria”.

Obama, en una entrevista a la cadena Telemundo esta semana, negó que pudiera extender DACA a los 11 millones o detener unilateralmente las deportaciones.

“Cuando creamos una excepción especial para los soñadores usé mi discreción sobre la aplicación de la ley pero si comienzo a ampliar DACA entonces estaría ignorando la ley de una manera que sería muy difícil de defender legalmente”, dijo el Presidente el miércoles, agregando que los activistas deberían enfocarse en seguir empujando el proyecto de ley y no otras alternativas.

Ayer, el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney confirmó lo dicho por el presidente, apuntando que “no hay plan B” (alternativo) si no se aprueba la reforma migratoria.

Obama dijo algo similar antes de anunciar DACA, que no tenía la autoridad legal. Docenas de expertos legales del país le escribieron entonces una carta, encabezada por el profesor de leyes de UCLA, Hiroshi Motomura, indicando las bases legales para el uso de su discreción en suspender la deportación de los Dreamers.

No obstante, en declaraciones recientes, Motomura ha dicho que la discreción del presidente en este sentido no es ilimitada y que sería probablemente indefensible legalmente.

“Obama es la autoridad máxima del ejecutivo y tiene la autoridad de aplicar la ley con discreción, pero al mismo tiempo el gobierno reconoce que debe ser prudente al usar esa autoridad ya que no quiere alienar a los conservadores que han salido a favor de la reforma”, dijo Douglas Stump, presidente de la Asociación Nacional de Abogados de Inmigración.

Entretanto, grupos de activistas usarán diversas tácticas en estos días para seguir presionando al presidente. El viernes y fin de semana, madres de “dreamers” descenderán sobre Washington y cabildearán en las oficinas de Congresistas. Están evaluando otras opciones.

“Hay varias cosas que el Presidente podría hacer: extender acción diferida, detener el programa Comunidades Seguras, también cambiar quienes entran dentro de la prioridad de deportaciones”, dijo Tania Unzueta, organizadora de NDLON. “Constantemente recibo llamadas de personas que no tienen antecedentes pero que están en la categoría de alta prioridad para deportación”.