Más estadounidenses emigran a México

Con el arribo de emigrantes estadounidenses, México experimenta una migración al revés
Más estadounidenses emigran a México
Grant Cogswell, en su librería de la Ciudad de México.
Foto: Gardenia Mendoza / La Opinión

MÉXICO, D.F.— Desde un balcón reverdecido de plantas penden sobre la calle Celaya, en la colonia Condesa, dos grandes banderas que anuncian la integración del día a día del estadounidense en México, porque dentro hay dos negocios de dos muchachos que dejaron Seattle y Los Ángeles para probar suerte como más de 150 mil compatriotas que en los últimos dos años se mudaron al sur.

La migración americana representa el 70% del total en el país y crece en proporción de las inversiones que acarrean ejecutivos y personal calificado que se queda aquí por varios años o para siempre, aún con las advertencias de viaje emitidas por el departamento de Estado, ante la violencia en algunas regiones.

Tan solo en 2011, 16 empresas de EEUU como Microsoft, Ford, General Motors, Intel y Kansas City, crearon 28,941 empleos en Sonora, Nuevo León, Jalisco, Coahuila, San Luis Potosí y el centro.

Quienes vienen por su cuenta, a menudo siguen la ruta de asentamientos previos en norte y occidente del país como es el caso de Tijuana, en Baja California, o Chapala, Guadalajara y Puerto Vallarta, en Jalisco.

En el segundo piso de la Legión Americana, Grant Cogswell montó en 2011 la primera librería de libros usados en inglés en la Ciudad de México. En el primer piso, abrió un bar que ameniza un DJ mexicano, ex emigrante en Texas, quien llega a administrar todos los días en bicicleta.

Cogswell, de 46 años, dice que encontró en el Distrito Federal el lugar que soñó durante años, ese que integrara la vida de Europa y Los Ángeles, donde vivió previamente; es decir, la convivencia del transeúnte más la calidez del latino.

Hoy habla con localismos como popular “no manches” para indicar sorpresa y a largo plazo, escribirá su segunda novela, ampliará la librería www.underthevolcanobooks.com y tendrá hijos que hablen español tan bien o mejor que él mismo.

La misma corazonada tuvo Antonio Salazar, quien después de formarse como empresario agricultor en Estados Unidos, regresó con la familia americana para vivir en Colima del mismo negocio: la venta de vegetales frescos para las cadenas Costco y Walmart, con mano de obra y agua más baratas, y mejor clima.

Al principio sus tres hijos estadounidenses de 18,16 y 14 años extrañaban su país, pero poco a poco se adaptaron con el Internet y hoy disfrutan del aire y la libertad de la provincia.

Comenzó a sembrar cinco hectáreas con tomate, berenjena, pimiento y lechuga y cien empleados; hoy tiene 32 hectáreas, mil empleados y facturación por 16 millones de dólares.