Consulados de México estarán listos para la reforma migratoria

Consulados de México estarán listos para la reforma migratoria
El canciller mexicano José Antonio Meade se comprometió a ayudar en el proceso.
Foto: Archivo

MÉXICO, D.F.- El canciller mexicano José Antonio Meade respondió hoy a las organizaciones migrantes que achacan al gobierno de México apatía o desinterés para impulsar la reforma migratoria que ayudaría a regular la situación de los mexicanos en Estados Unidos.

Lo dijo frente a senadores durante el informe que rinde cuentas al Congreso por primera vez en el sexenio y como una primera declaración explícita de la participación de México en el debate. “Hemos acompañado en diferentes niveles y órdenes de gobierno en el proceso deliberativo”, dijo. No dio detalles sobre quiénes han sido los actores en esos diálogos de apoyo o las acciones concretas; si hay cabilderos -quiénes son- o las expectativas sobre el tema.

Pero aún sin la certeza de un cambio en la política estadounidense sobre los indocumentados, Meade calcula que los consulados “estarán a la altura de los retos que ello implique”.

La falta de infraestructura humana, física y técnica para documentar a millones de mexicanos indocumentados es una de las principales preocupaciones entre consultores migratorios. “Lo que vendría es un tsunami de requerimientos de documentación”, advirtió Primitivo Rodríguez exintegrante del Comité de Servicios de los Amigos en Estados Unidos que fue parte del proceso de amnistía en 1986.

Sin pensar en la reforma migratoria el activista sugiere comenzar desde ya una regularización de pasaportes, actas de nacimiento, matrimonio, divorcio y paternidad.

Algunos estados del país ni siquiera brindan actas de nacimiento si el interesado no está presente y la corrección de datos particulares como un nombre mal escrito, una fecha equivocada o un apellido omitido pueden ser dolores de cabeza interminables.

El canciller busca que la discusión de la reforma migratoria sea con base en información “confiable” que ha dado a organizaciones civiles, pero siempre hará falta el otro lado de la moneda, la respuesta confiable de los gobiernos del otro lado de la frontera.