Preparándonos para 2014

La comunidad latina hoy día se define por una resistencia al trato inhumano de nuestros compañeros inmigrantes. Un compromiso para revigorar nuestros esfuerzos en los medios, las cortes y en el desarrollo de un nuevo liderazgo. Una fortitud para lograr el trato digno e igual sin discriminación aun con la inercia política en el Congreso, la incapacidad en la Corte Suprema de entender la marginalización racial, y la exigencia insaciable y paradójica para deportaciones que viene de la Casa Blanca.

El Congreso para el 2014 tiene que legislar la reforma migratoria, y restaurar las protecciones del derecho al voto que perdimos después del fallo de la Corte Suprema en el caso de Shelby County v. Holder. Cada una debe de ser la prueba que exigimos de los candidatos para todos los escaños en el 2014. Debemos de insistir en mejoras al proyecto de ley que se aprobó en el Senado anteriormente por razones sencillas. Las concesiones que hicieron los Senadores del Grupo de Ocho ya eran demasiadas en esos entonces y no serán suficiente para el núcleo de Republicanos derechistas del “Tea Party” cuando las negociaciones llegan a la Camera.

Simultáneamente, el poder del voto latino está en peligro con la eliminación de las protecciones anti-discriminatorias de la Ley de Derecho al Voto. Ahora nos toca asegurar que cualquier fórmula para identificar y remediar nuevos abusos en cuanto al derecho al voto, sean algo que reflejan el hecho que somos los latinos que enfrentan nuevos retos a nuestro poder político. Por el mero hecho que somos la minoría que crece sin cesar y hemos expandido nuestro alcanzo geográfico para llegar a lugares donde no nos conocen y por lo tanto, nos temen.

Solo en la rama judicial vemos algo que se aproxima a resultados progresistas. Litigios contra el perfil racial han logrado una serie de opiniones que reafirman los principios que la policía estatal y local no puede hacer cumplir con las leyes de inmigración federal. Las cortes que han adjudicado estos temas en Arizona, Alabama, Frederick County, Maryland, Farmer´s Branch, Texas y Hazleton, Pennsylvania están de acuerdo con esta interpretación constitucional. Empezando con el freno que le dio la corte al Aguacil Joe Arpiao en Arizona y terminando con el frenazo que le dio la corte al Departamento de Policía de Nueva York en el caso de detención y cateo (Stop &Frisk) el fenómeno de perfil racial está en el tapete del debate público. Este acontecimiento es saludable para nuestra comunidad porque revela que el inmigrante salvadoreño en Maryland teme el contacto con la policía por la básicamente las mismas razones que tienen el joven puertorriqueño en Brooklyn.

Nuestra experiencia en LatinoJustice PRLDEF nos enseña que cada logro en las cortes tiene que tener un esfuerzo cabal de abogacía y educación popular. Solo de esa manera podemos disfrutar estos incrementos en la guerra para dignidad e igualdad.