El Centro celebra cuatro décadas de creación en NYC

El Centro de Estudios Puertorriqueños, en Manhattan, es testimonio vivo de la diáspora boricua

André Lee Muñiz investiga en los archivos del Centro para su carrera de Historia.
André Lee Muñiz investiga en los archivos del Centro para su carrera de Historia.
Foto: EDLP / José Acosta

NUEVA YORK — Gracias a sus archivos de periódicos como El Diario/La Prensa y de figuras como Antonia Pantoja, Jesús Colón o Rafael Hernández, unos mil jóvenes al año aprovechan los servicios del Centro de Estudios Puertorriqueños, en Manhattan.

Pedro Juan Hernández, quien lleva 20 años como archivista del Centro, dijo que a la institución acuden jóvenes que están haciendo maestrías, doctorados, así como universitarios y estudiantes de secundaria que buscan información tanto en el archivo como en la biblioteca del lugar.

“La mayoría de los investigadores son de nivel universitario”, dijo Hernández. Normalmente trabajan en ensayos, pero “muchas veces son estudiantes que vienen a buscar información sobre sus orígenes familiares, y miran en los archivos genealógicos”.

Los beneficiarios del Centro

André Lee Muñiz, quien empezó a trabajar este año como asistente administrativo, utilizó los servicios por primera vez en 2008 a través de internet, y luego directamente en la institución localizada en Hunter College, con sedes en la calle 68 y en la 119, en El Barrio.

“Yo hice investigaciones sobre los puertorriqueños en la educación escolar, particularmente, en los desafíos que los boricuas han enfrentado en términos del lenguaje y de las oportunidades para aprender sobre su cultura e historia”, explicó Muñiz, de 27 años, nacido en Brooklyn y de padres puertorriqueños.

Una de las historias en las que está trabajando el joven es sobre la última reina de belleza de El Diario/La Prensa, Jenny Ortiz, coronada en 1969 como Reina de Reinas y fallecida el año pasado.

Muñiz encontró la información en la colección de ejemplares de El Diario que el Centro conserva en micro-films. El investigador piensa escribir un trabajo sobre la también activista comunitaria de los años 60.

“También, gracias al Centro escribí un ensayo sobre la vida de la Dra. Antonia Pantoja, que fue publicado en La Respuesta, una revista para jóvenes”, dijo el asistente, quien estudia Matemáticas e Historia.

José Troche, de 33 años, nació en Mayagüez y apenas tiene un año que emigró a Nueva York para hacer una maestría en Estudios Puertorriqueños y Caribeños y trabajar en el área de la educación.

“Gracias al Centro, pude hacer una investigación sobre Jesús Colón, para la profesora Alma MacTherson del Departamento de Historia del College at Brockport”, indicó.

Troche agregó que sin la existencia del local se le habría hecho cuesta arriba conseguir los documentos para hacer su tesis sobre Victoria Hernández, la hermana del compositor Rafael Hernández y pionera en la industria musical puertorriqueña.

Orígenes del Centro

El Centro de Estudios Puertorriqueños, la primera organización académica de esta índole fuera de Puerto Rico, fue fundado en 1973 por un grupo de estudiantes, académicos y activistas comunitarios dentro del sistema universitario CUNY. Su líder por los primeros 20 años fue el Dr. Frank Bonilla, quien falleció en 2011.

El archivo empezó en 1989, y la primera colección fue la de Jesús Colón, un activista, escritor y músico boricua que llegó a NY en 1918, y fundó muchas de las primeras organizaciones boricuas, entre ellas la Liga Puertorriqueña.

Edwin Meléndez, director del espacio, dijo que la misión primordial del recinto es ayudar a los jóvenes a avanzar académicamente.

“Además de la biblioteca y el archivo para que los jóvenes puedan hacer investigaciones, damos entrenamiento de cómo usar los recursos del Centro, asistencia individual a los estudiantes, trabajamos con los profesores para hacer trabajos en grupo, y además, contratamos estudiantes para que trabajen con nosotros y se especialicen en las áreas que cubre el Centro, como actividades culturales, investigación académica, etc.”, explicó Meléndez.

Hernández manifestó que el reto del personal para los próximos años es ponerse al día en términos de nuevas tecnologías, para hacer más accesible los recursos.

“Como parte de ese esfuerzo que busca que la gente pueda tener acceso a los recursos del Centro desde sus casas, hemos empezado un proceso de digitalización de nuestras colecciones, que le permitan al usuario ver imágenes y documentos para dar los primeros pasos para sus trabajos”, sostuvo Hernández.