El miedo del senador Marco Rubio

El miedo del senador Marco Rubio
El senador Marco Rubio (al frente) camina por uno de los pasillos del Capitolio.
Foto: ap

Marco Rubio, senador de Florida y posible aspirante a la presidencia, fue uno de los autores de la reforma integral migratoria que pasó en el Senado con una fuerte mayoría.

No es una propuesta perfecta. Pone demasiado énfasis en cerrar la frontera, y deja demasiados obstáculos para obtener la ciudadanía. Pero leyes comprensivas son producto de negociaciones entre muchos grupos interesados y, por lo tanto, son imperfectas.

Por eso me parece increíble que el senador Rubio se quiera alejar de la ley que ayudó negociar, como parte de un grupo de tres demócratas y tres republicanos. En vez de empujar su propuesta en la Cámara de Representantes, donde necesita una mayoría para convertirse en ley, hoy nos dice que hay que avanzar poco a poco, primero fortaleciendo la frontera y dejando hasta un futuro indeterminado la cuestión de la ciudadanía.

Rubio insiste que su posición meramente reconoce la realidad del sistema americano –si no hay apoyo para una reforma integral, es mejor conseguir una reforma parcial.

Suena razonable. Pinta un imagen de un senador pragmático pero con ganas de avanzar, aún si es poco a poco. ¡Que calidad más presidencial!

Desafortunadamente esa imagen choca contra una verdad inconveniente para el senador: la reforma integral que ya cuenta con la mayoría del Senado también conseguiría una mayoría en la Cámara y la firma del Presidente, todo lo necesario para que se convierta en ley. No hay que avanzar en pasos.

Pero los líderes republicanos en la Cámara no lo quieren someter a un voto porque temen la minoría de extremistas republicanos que se oponen a cualquiera reforma. Aunque son una minoría, tienen muchísimo peso dentro de su partido, y quizás podrán dictar quien será el candidato de su partido en las elecciones a la presidencia en 2016.

Parece que Rubio también les tiene miedo. Pero en vez de mostrar valor o de admitir su temor, prefiere ocultar su miedo detrás de un disfraz de pragmatismo.