Alivio fiscal a los que sirven en las Fuerzas Armadas

Nuestras Fuerzas Armadas son las más eficaces en el mundo gracias a hombres y mujeres que arriesgan sus vidas cada día para protegernos. Su servicio es esencial para la seguridad de nuestra nación, pero implica una enorme carga para ellos y para sus familias también, y les debemos nuestro apoyo y nuestra gratitud.

Parte de la carga para las familias de Nueva York de hombres y mujeres en servicio activo es un impuesto a la propiedad que puede llegar a cientos de dólares al año. Esto puede suponer una enorme dificultad para los neoyorquinos que luchan para ganarse la vida, mientras que su principal sostén es la defensa de nuestro país.

Es por eso que mi oficina ha elaborado un proyecto de ley para proporcionar un programa de exención de impuestos de bienes inmuebles de 10% del valor de tasación a los militares en servicio activo en tiempo de guerra, más un 10% adicional para los que sirven en una zona de combate.

Hay un precedente para dar este alivio a las familias militares: en el estado de Nueva York ya se concede una exención sobre la propiedad del 15% a nuestros veteranos militares. No hay ninguna razón por la que no debemos permitir que los hombres y mujeres que actualmente están sirviendo puedan reclamar este beneficio.

Esta exención significa dinero real en los bolsillos de las familias de militares. Los veteranos que califican bajo la ley existente ahorran cientos de dólares en sus facturas de impuestos a la propiedad cada año – y el ahorro es aún mayor cuando ambos cónyuges han servido en las fuerzas armadas.

Al igual los beneficios federales a veteranos, Nueva York clasifica todo servicio militar durante los últimos 23 años como que han tenido lugar durante el período de “Guerra del Golfo Pérsico”. Así que mi oficina ha emitido una carta a las autoridades de impuestos de propiedad del condado en todo el estado para dejarle claro que los veteranos de las Fuerzas Armadas que han servido durante los últimos 23 años, tanto en Irak como en Afganistán, en efecto, califican para estos beneficios, e instruyéndolos para otorgar las exenciones de impuestos. Esto ayudará a asegurar que a los veteranos que se les negó indebidamente no terminaran pagando miles de dólares que en realidad no deben.

Ahora, quiero hacer la vida un poco más fácil para los miembros en servicio activo y sus jóvenes familias, en lugar de hacerlos esperar hasta después de abandonar el servicio. No hay ninguna razón por la que los hombres y mujeres valientes que se exponen al peligro para proteger nuestra seguridad, nuestros derechos y nuestra forma de vida deberían tener que esperar por los beneficios de tener casa propia.

El Día de los Veteranos nos recuerda a todos la enorme deuda que tenemos con aquellos que sirven en nuestras Fuerzas Armadas. Es en reconocimiento de su sacrificio, y una medida de la gratitud que todos los neoyorquinos sienten hacia nuestros hombres y mujeres, que debemos ayudar a aliviar la carga que llevan para mantenernos seguros.