window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

¿Cuál libertad religiosa?

¿Tiene una corporación con fines de lucro la libertad religiosa de desafiar al gobierno para negarle a sus empleados la cobertura médica exigida por ley?

La Suprema Corte de Justicia aceptó ver el caso de los propietarios de una empresa con cientos de comercios y miles de empleados que aseguran que la exigencia de cubrir el planeamiento familiar exigido por el Obambacare, va contra sus principios religiosos.

Este debate amplia la actual discusión sobre los derechos de las corporaciones como individuos con libertad de expresión política. Ahora se le quiere atribuir una conciencia para ejercitar una libertad religiosa.

Las iglesias y sus organizaciones allegadas sin fines de lucro ya gozan de un trato especial bajo la ley. La intención en este caso es que esas excepciones alcancen a una empresa con fines de lucro, cuyo función principal es hacer dinero en vez de propagar la fe.

Algunos jueces que han respaldado la demanda contra Obamacare no le otorgan ala corporación el derecho de imponer una condición religiosa, pero sí a sus accionistas.

Este es otro intento de crear leyes ambivalentes que otorgan derechos a empresas y accionistas como si fueran individuos, pero convenientemente no les reconoce su responsabilidad por ejemplo en el caso de fraude. Esto no debe ser así.

Por otra parte, es inconcebible la idea de que cada dueño de un negocio pueda imponer sus principios religiosos para la atención médica de sus empleados. En este caso es la oposición al planeamiento familiar que incluye la píldora anticonceptiva, la del “día después ” y el aborto. Hay otras religiones que también se oponen a otros procesos médicos y ellas también tendrían el derecho de imponer su creencias en la cobertura médica de sus empleados, lo que resultaría en un caos.

Finalmente, la objeción de conciencia individual es respetable, pero no significa que la sociedad deba adecuar sus leyes para darle cabida. A los objetores de conciencia en los tiempos de guerra en general no le has ido bien, terminando en la cárcel o el exilio. Al mismo tiempo, es imposible que un contribuyente pueda dirigir sus impuestos para que no vayan aun presupuesto de guerra por su oposición religiosa a la misma.

Por todo esto, queda claro que la demanda contra Obamacare bajo el argumento de la libertad de conciencia es parte de una estrategia para socavar la reforma de salud escudándose con la religión. El Alto Tribunal hizo bien en tomar el caso. Los jueces deben fallar en favor del sentido común y reafirmar el cumplimiento de la ley y punto . De lo contrario, bajo el argumento de libertad religiosa reinaría la confusión en una sociedad civil como la estadounidense con su amplia diversidad de creencias y religiones.

Contenido Patrocinado