Hospitalizan a activistas que dejaron ayuno por la reforma

Eliseo Medina, Dae Joong Yoon, Cristián Avila y Lisa Sharon Harper sufren de deshidratación
Hospitalizan a activistas que dejaron ayuno por la reforma
El líder sindical Eliseo Medina se encuentra internado desde el martes en el Hospital Universitario George Washington.
Foto: Cortesía SEIU

Washington. – El líder sindical Eliseo Medina y otros tres activistas que el martes abandonaron su ayuno tras 22 días de subsistir sólo con agua, permanecen este miércoles bajo vigilancia médica en un hospital de la capital, informaron los organizadores de la protesta.

Medina, Dae Joong Yoon, Cristián Avila y Lisa Sharon Harper participaron el martes en un emotivo acto ecuménico en el que hicieron el relevo del ayuno iniciado el pasado 12 de noviembre a un nuevo grupo de siete activistas.

El Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios (SEIU) distribuyó a la prensa algunas fotos de los activistas después de que fueron trasladados al prestigioso Hospital Universitario George Washington para una evaluación médica y donde aún se encuentran esta mañana.

A los activistas “se les ha proveído suero para rehidratarlos. Serán vigilados en el hospital hasta que los doctores autoricen que se les dé de alta”, dijo el SEIU en una breve nota, sin dar detalles de sus diagnósticos.

Se desconoce si los activistas serán dados de alta este miércoles pero los organizadores del “Ayuno por las Familias” indicaron que éstos abandonaron el ayuno y “pasaban la antorcha” a otros activistas debido a que sufrieron un gran deterioro de su salud.

Según las autoridades médicas, el ser humano puede pasar mucho tiempo sin comida pero no más de tres días sin agua, porque el cuerpo puede obtener energía de las reservas de grasa pero no tiene reservas de agua. A largo plazo, un ayuno prolongado puede tener grandes efectos nocivos para la salud, incluyendo desequilibrio de electrólitos, hipoglicemia, problemas cardiovasculares, y fallo renal.

Medina, de 67 años, es el mayor de los activistas que subsistieron sólo con agua desde el pasado 12 de noviembre, cuando comenzaron el ayuno nacional para exigir que la Cámara de Representantes, bajo control republicano, someta a voto la reforma migratoria antes de fin de año.

El representante demócrata de Massachusetts, Joe Kennedy, de 33 años y heredero de la dinastía Kennedy, se sumó el martes al ayuno pero solo por 24 horas.

Los activistas se han inspirado en el fallecido líder sindicalista mexicoamericano César Chávez, quien en la década de 1960 organizó campañas de boicot y participó en tres huelgas de hambre para protestar de forma pacífica las paupérrimas condiciones de los campesinos en Estados Unidos.

Dolores Huerta, que acompañó a Chávez en esas lides, dijo a La Opinión que al sumarse al ayuno, el congresista Kennedy se suma a una tradición en su familia porque sus antepasados también apoyaron a Chávez en sus ayunos.

“En su primer ayuno, César estuvo acompañado de Robert Kennedy, el abuelo del joven congresista, en el segundo estuvo acompañado por el padre de éste, Joseph Kennedy, y en el tercero lo acompañó su abuela Ethel Kennedy y todas sus tías”, recordó Huerta.

Pese al apoyo popular y los actos de protesta de los activistas frente a sus oficinas, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner no ha programado un voto para la medida y lo más probable es que quede como asignatura pendiente para 2014.

En reacción al ayuno, uno de sus portavoces, Michael Steel, dijo el martes en una declaración escrita que Boehner “ha sido claro sobre su apoyo para corregir nuestro maltrecho sistema migratorio por partes. Los comités de la Cámara Baja seguirán haciendo su trabajo para lograr llegar a esa meta”.

Preguntada sobre la postura inamovible de los republicanos, Huerta dijo que le parece “una estupidez” que el asunto quede para 2014 y no comprende “por qué Boehner se ha hecho tan cobarde y le tiene miedo al Tea Party y por eso no saca el voto”.

Según Huerta, los inmigrantes latinos “deben ponerle más presión a las corporaciones, que se apoyan en estos consumidores” y, a su vez, “empresas como AT&T, que le dan mucho dinero a los republicanos, deben poner presión”.

Maria.pena@impremedia.com